
“La vida tiene sorpresas, sorpresas te da la vida”, indicaba una reconocida canción, y es así como algunas de esas sorpresas cruzaron la vida de Jeremías Chungo, indicándole que había que saber cuándo parar, barajar y dar de nuevo. Tener empuje, deseo, instinto y algo en qué creer son condiciones necesarias para el desarrollo del artista. Poseer el hambre de superación, la ambición de abarcar nuevos espacios y crecer al mismo ritmo como artista y como persona son claves para alcanzar ese estado de éxtasis deseado.
Las ansias de revancha, ese anhelo de satisfacción que surge tras concretar un proyecto, superan las expectativas que puede generar un calendario de 365 días, en los que ninguno será igual y en todos habrá un pequeño desafío por superar. Lo importante es no perder el objetivo y ser fiel a aquello que impulsa a pertenecer al lugar donde se producen las emociones.
Jeremías ha sabido establecerse en el plano artístico de la ciudad, creando esperanza en sus alumnos a través de una de las puertas máximas de la libertad: el arte. Ser artista no implica solo lo que se puede provocar arriba de un escenario; acompañar procesos, idear historias conmovedoras o sostener una mirada humana están a la misma altura de esa acción por la cual el artista recibe aplausos.
El mensaje es claro: las ganas y la energía están. Solo resta saber si todo se irá dando de acuerdo con lo estimado. Sea cual sea la versión que ofrezca Jeremías, alguna emoción estará en el aire: el escenario, el público y el arte, todos agradecidos. Feliz 2026 para todos.
Las palabras de Jeremías Chungo
“La primera palabra que se me viene a la mente si pienso en las expectativas para el próximo año 2026 es revancha. Después de un 2025 en el que me dediqué a resolver temas personales que me obligaron a poner un freno a la vorágine que venía siendo mi vida artística, espero el próximo año poder llevar a cabo todos los proyectos que se fueron gestando durante 2025 y los que seguro vayan surgiendo en el transcurso de este.
A mí siempre me gusta destacar que San Nicolás está viviendo un despertar en cuanto a lo artístico. Esto no quiere decir que antes no había nada, simplemente que cada año se ven más producciones locales, más elencos y más propuestas que interpelan en todos los espacios artísticos con los que cuenta la ciudad. Esta constante expansión está acompañada por un público que confía en la calidad de las producciones, en la autenticidad y en la identidad local que se genera en ellas. Recordemos que este mismo público estuvo dormido durante muchos años, o indiferente a lo que sucedía en la ciudad.
Por eso celebro que haya estrenos durante todo el año y que la variedad de propuestas abarque a todo el público. Ahora, yendo a un plano más personal, para el año entrante planeo más desarrollo en mis escuelas AFORO Escuela de Teatro y AFORO Escuela de Comedia Musical, donde, además de las instancias de muestra muy características de una escuela de formación, se produce mucho.
En el plano de las obras, AFORO Compañía de Teatro comienza el mes que viene a ensayar los estrenos que tendrá durante el corriente año, uno de los cuales será mi ópera prima, es decir, la primera obra que escribí como dramaturgo.
Además, con AFORO Productora deseo desembarcar en la ciudad a artistas de renombre, tanto en teatro como en comedia musical, para seguir fomentando la formación y acercar propuestas accesibles para todos los interesados.
Recordemos que, aunque Buenos Aires quede cerca, se necesita presupuesto para asistir a clases o seminarios en la ciudad epicentro del arte latinoamericano. En líneas generales, siento que este año será de mucho crecimiento, expansión y nuevos desafíos. Me animo a adelantarte algo: puede que uno de esos desafíos sea volver a verme arriba de un escenario como intérprete, rol que dejé hace varios años al asumir la tarea de docente y director.
Me genera mucha ilusión reencontrarme con mi yo artista, ya que esa es la chispa que mantiene vivo al universo AFORO, espacio que creé con mucho amor para fomentar el desarrollo profesional de artistas locales.
Mi compromiso para este 2026 es seguir aprendiendo, seguir trabajando en equipo, seguir disfrutando del trabajo de mis colegas y también crear en conjunto. Le auguro un muy buen año al arte local, con propuestas que nos pongan a la vanguardia en la zona y nos desafíen a mostrar producciones cada vez más profesionales.
Gracias, Cosa Cierta, por acompañar mi carrera, como así también la de muchas personalidades importantes del plano local. Les deseo a todos felices fiestas y un hermoso año 2026, lleno de salud, familia, amor y amigos. Y, por supuesto, de arte. Mis agradecimientos van para mi familia, mi novio, mis alumnos y mis amigos incondicionales. ¡Salud!”



