
El clima en San Nicolás y sus alrededores es favorable durante el fin de semana, con temperaturas cálidas que alcanzan los 30°. Sin embargo, este panorama cambiará drásticamente a partir de mañana, cuando se espera un incremento en la humedad y una creciente inestabilidad atmosférica.
Christian Garavaglia, especialista de Meteored Argentina, anticipa que “el plato fuerte” se presentará a mediados de la semana. Según sus pronósticos, un nuevo proceso de ciclogénesis afectará al centro del país, generando condiciones propicias para tormentas intensas y precipitaciones significativas. “Hacia las 15:00 hs. del miércoles, San Nicolás estará en el epicentro de esta inestabilidad”, advirtió.
El meteorólogo explicó que el clima soleado del fin de semana fue resultado de un viento predominante del nor-noreste y cielos mayormente despejados. Sin embargo, a partir del lunes se prevé la llegada de un débil frente frío que incrementará la inestabilidad en la región central argentina. “Aunque las temperaturas seguirán siendo cálidas, la humedad aumentará considerablemente”, agregó.
La jornada del miércoles se perfila como “superinestable”y Garavaglia destacó que para ese día ya se habrán desarrollado las condiciones necesarias para tormentas fuertes y lluvias abundantes en el centro-oeste argentino. A medida que este sistema avance hacia el este, Buenos Aires experimentará su día más inestable. “Las últimas actualizaciones indican una alta probabilidad de tormentas severas y lluvias generalizadas”, explicó.
Se estima que durante el miércoles podrían caer entre 40 y 80 milímetros de lluvia en varias localidades bonaerenses, con la posibilidad de sumar otros 15 a 30 milímetros , el jueves. “Es importante no descartar que en algunas áreas se registren más de 100 milímetros en un lapso de 48 horas”, enfatizó Garavaglia, subrayando que esto es significativo considerando que el promedio mensual es poco más de 120 milímetros.
Además de las lluvias intensas, se prevén vientos persistentes del este durante el miércoles y del sur el jueves, con ráfagas que podrían alcanzar entre 40 y 60 km/h.



