
En el marco del esquema de suspensiones que se inició en la firma Ternium Siderar ubicada en el Partido de Ramallo, este jueves en “Es por Acá”, programa emitido por la F.M. 102.9, fue entrevistado Fabián Gigli, secretario de prensa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) San Nicolás.
Al ser consultado sobre la situación en Ternium, el entrevistado comentó: “La empresa comunicó en estos días que las proyecciones que tenía para los meses de marzo, abril y mayo, donde pensaban que los pedidos iban a mejorar, no se cumplieron”. A esta situación se suma que está terminando el período de vacaciones, lo que llevó a la firma a volver al esquema de suspensión para estos meses próximos, obviamente con el acuerdo de establecer esta medida para evitar otras que pueden ser mucho más difíciles, como pueden ser despidos”.
El gremialista aseveró: “Con ese criterio se estableció el esquema de suspensión que ya está vigente a partir de lo que resta de marzo y alcanza a 50 trabajadores diarios”. Explicó también que “en abril consideramos que podría llegar a 100 y en mayo es probable que pueda llegar a 150, todo esto dependiendo de cómo evolucione la perspectiva o la situación del mercado”.
Sobre el impacto de la apertura de importaciones en la industria local, el hombre de la UOM aseguró: “Ese es otro problema, pero por el momento te diría que en este caso la complicación es la caída de las ventas o, mejor dicho, el mercado interno. La no reactivación, porque ya venimos de varios meses con un programa de producción que es muy bajo para lo que debiera ser el punto de equilibrio estándar de producción de la planta”.
Mencionando casos puntuales, Gigli expresó: “Hay sectores que andan bien, la minería, la agroindustria y lo relacionado con el combustible, Vaca Muerta”, aunque advirtió que “hay otros sectores como la construcción y línea blanca, que por el momento no se reactivan y eso es lo que está faltando”.
Al hablar específicamente sobre el impacto de las importaciones en ciertos sectores como los electrodomésticos, el entrevistado dijo: “Nosotros no vemos señales de que haya en los próximos meses una recuperación”, y agregó: “A eso hay que sumarle que ese tipo de productos sí están entrando de China y de otros lugares, y obviamente también repercute en la producción nacional”.
Otro caso puntual es la construcción, que se relaciona directamente con lo que pasa en Villa Constitución. “La mayor parte de la producción siderúrgica de Acindar era absorbida por la obra pública. Entonces, obviamente, en ese sector esta crisis pega mucho más fuerte”, explicó. “Esto es un círculo vicioso: si hay gente suspendida con baja de sueldos o si hay despidos, va a haber menos gente que tenga plata para comprar y el consumo, por lo menos en esta zona, va a ser difícil que se reactive”.
Para cerrar, Gigli explicó: “En Ternium, el sector más afectado sería la parte de laminación”, y detalló: “La idea es que las suspensiones sean rotativas y afecten a toda la planta para hacer una distribución de esas horas perdidas de manera solidaria”. Desde la UOM, el pedido fue que “como máximo, cada trabajador por mes tenga 2 o 3 días de suspensión”, y a su vez, “se va a reconocer el 75% de los días de suspensión, sin afectación del premio por presentismo”.
En cuanto a la vuelta a la normalidad para los operarios de Ternium, el secretario de prensa de la UOM expresó: “Por el momento no hay una fecha precisa ni siquiera estimada”. Por otra parte, aclaró que la medida afecta solo al personal propio, ya que “todavía no hemos tenido comunicación para ver qué va a pasar con el área de contratistas. Así que eso es otro motivo también de preocupación”.



