
La semana pasada se llevó a cabo, en el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 2 de San Nicolás, el juicio por jurados contra el profesor de música acusado de abusar de, al menos, una de sus alumnas del Jardín de Infantes N.º 908 “Andrés del Pozo”. Tras el debate, el jurado popular lo declaró no culpable.
En ese marco, en el programa Es Por Acá, emitido por FM 102.9, fue entrevistado el abogado Matías Domínguez, defensor del docente absuelto. Durante la charla, el letrado comentó que “la propia pericia médica oficial determinó que la menor no tenía ningún tipo de lesión compatible con abuso sexual y que, por otra parte, las pruebas periciales determinaron que la cámara Gesell fue tomada de manera totalmente irregular y sin cumplir los protocolos”.
Habiendo dejado claro que está conforme con la decisión tomada por el jurado popular, Domínguez remarcó que, además del desenlace judicial, el caso deja planteado un debate más profundo en torno al rol del sistema educativo frente a situaciones judiciales sensibles y al acompañamiento que reciben —o no— los educadores cuando se ven atravesados por causas penales.
En ese sentido, sostuvo: “Acá no se trató solamente de defender a un profesor. Acá se trató de defender a un sistema de educación pública, se trató de defender a educadores que están expuestos”.
Luego agregó que en el juicio “también se pudo probar que la mamá, que tenía intenciones de sacar a la nena ya desde antes de la denuncia, la llevó a un colegio privado. Y en el colegio privado estaban seguros porque el colegio privado tiene cámaras en los salones, tiene cámaras en los pasillos, y no hay forma de que allí se invente ninguna situación. En cambio, el docente público, que no tiene todas las facilidades que puede tener un privado, está expuesto a todas estas cuestiones”.
Sobre el testimonio de la niña, Domínguez indicó que “refirió que fue en la sala, en presencia de su compañero y en presencia inclusive de su docente, porque hablaba de la maestra. Habló inclusive en la cámara Gesell de ‘encerrar en el baño’ y el baño del jardín no tiene puerta. Y así y todo, la fiscalía llevó no solamente a juicio, llevaron una persecución periodística”.
Para cerrar, el abogado remarcó que durante toda la etapa investigativa “las autoridades superiores del Jardín han opuesto continuamente trabas, no se han prestado a participar de la investigación, han rechazado notificaciones para venir a declarar”.
Según relató, “estos docentes de esta institución han sufrido: no solamente el profesor de música, todos los docentes”. Y sumó el caso de una practicante presente en el momento de los hechos denunciados: “Esa chica estuvo como testigo en todo momento, se quebró en el testimonio frente al jurado y expresó que realmente dejó la profesión, no terminó de recibirse por la indefensión que sintió. Es niñera, quiere a los chicos, le gusta, pero no siguió su vocación por esta denuncia de abuso que realmente fue abusiva”.
El proceso, que concluyó el jueves pasado, se desarrolló bajo la modalidad de juicio por jurados, en el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 2, presidido por el juez Anselmo González. Durante dos jornadas declararon más de 20 testigos, entre ellos docentes, directivos y peritos.
La causa fue investigada por el fiscal Patricio Múgica Díaz, titular de la UFI N.º 14, quien sostuvo la acusación por abuso sexual con acceso carnal agravado y abuso sexual simple agravado.
La defensa, ejercida por los abogados Matías Domínguez y Jorge Lima, solicitó la absolución del imputado, que finalmente fue concedida por decisión unánime del jurado popular.



