
Tras la muerte del Papa Francisco, en el programa “Es por Acá”, emitido a través de FM 102.9, fue entrevistado el padre Matías Pérez, quien se refirió al legado del argentino más importante de toda la historia, al menos hasta ahora.
Aunque muchas personas lo identifican con la recordada frase “hagan lío”, que el Papa pronunció años atrás, el padre Matías señala que se siente más atraído por otras expresiones del pontífice: “Frases que tienen que ver con una síntesis del Evangelio que Francisco tan perfectamente hizo, porque la verdad es que, en cada frase tan sencilla —y que, al ser argentinos, no nos costó nada comprender—, nos ayudó a poder, a mí por lo menos, encontrar la dirección de mi ministerio y de qué parroquia quiero”.
“Hay una frase de él especialmente que dice que en la Iglesia hay lugar para todos. Hace mucho tiempo la venimos encarnando, y me encanta poder, todos los días, volver a hacer este propósito. Porque hay mucha gente que no se siente parte de la Iglesia, mucha gente que ha quedado fuera de sentirse parte, y este sentido de pertenencia es lo que le devolvió Francisco a muchos respecto de la Iglesia”, expresó el párroco sin dudar.
Al mirar hacia el interior de la institución, el padre Matías afirmó que “Francisco le puso un énfasis especial a poder extender una red mucho más amplia de lo que se estaba planteando. Hay muchas cosas que ya venían —podríamos decir, en off—, y cuando Francisco asumió como Papa sentimos un gran respaldo. Muchas de esas cosas que nosotros buscábamos que sucedan ahora tenían una voz oficial. Y no era cualquier voz: era la del líder espiritual nuestro, de alguien que mundialmente es un referente. Por eso también le valió tantos enemigos y tantas complicaciones”.
Para el sacerdote, Jorge Bergoglio “es un signo más fuerte para los de afuera que para los de adentro. En realidad, los que ya estábamos en esta corriente de renovación fue como decir: ‘wow, tenemos la cúpula que nos respalda, que nos acompaña, que nos anima’. Pero fue un signo muy fuerte para la gente que no pertenecía a la Iglesia”.
Volviendo sobre ese concepto de renovación, el padre Matías remarcó: “Creo que la gente se la tiene que jugar por apoyar a pastores como Francisco, pero también a pastores como puede ser cualquier sacerdote de parroquia que esté queriendo que la comunidad sea una comunidad de puertas abiertas. No una secta donde la gente se reúna creyendo que tiene todo resuelto, que es perfecta, y que el resto son todos una porquería, necesitados de salvación… pero a quienes tampoco se la anuncian. Esto está muy presente”.
Avanzando en su reflexión, concluyó: “En una sociedad que muchas veces es hipócrita, creo que hay que apoyar a aquellas comunidades que buscan vivir el Evangelio lo más fielmente posible. Lo mismo que Jesús trató de combatir es esta hipocresía espiritual donde nos preocupamos mucho por no comer carne un Viernes Santo, pero no hago nada por mi hermano que está en la calle, o muerto de hambre, o mi familiar que necesita un abrazo. O soy el primero en criticar a cualquier persona. Entonces, esta cuestión puritana, de sepulcros blanqueados como los llamaba Jesús, de raza de víboras, y tantas cosas que él ya criticaba, en nuestro tiempo siguen repitiéndose. Por eso, creo que de parte nuestra lo que tenemos que hacer es tratar de ser comunidades lo más genuinas posible”.



