
Desde el grupo TGD Padres TEA San Nicolás, Patricia Sánchez manifestó su preocupación por lo que considera un retroceso en la conciencia social respecto del uso de pirotecnia sonora durante 2025, a partir de la experiencia acumulada en las campañas de concientización realizadas a lo largo del año.
“Hasta que el cambio no sea cultural y la gente no tome conciencia, va a ser muy difícil lograr que no se use pirotecnia sonora y evitar la venta de pirotecnia ilegal. Este año hubo mayor uso de pirotecnia sonora desde que empezamos con las campañas”, aseguró Patricia Sánchez, que integra el grupo TGD Padres TEA San Nicolás.
“Como todos los años, durante este año 2025 se realizaron charlas y capacitaciones, y se empezó varias semanas antes de la Navidad con la campaña. Salimos a la ciudad a hablar con la gente, repartimos folletos, y te encontrás con todo: con gente muy empática como también con gente muy obtusa y egoísta”, contó Sánchez en diálogo con Cosa Cierta.
“De las jornadas que más recuerdo, la del sábado 7 de junio en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) San Nicolás, se organizó una jornada de formación sobre autismo y otros desafíos en el desarrollo. La jornada fue gratuita y se dividió en dos exposiciones, una para el público en general y otra para directivos y personal docente con respecto al bullying. Disertaron el director de Autismo Infans, Jorge Avelleira, y el resto de la jornada estuvo a cargo de la licenciada en Pedagogía Alicia Varela, quien dictó un taller para directivos y personal docente sobre el bullying y demás desafíos que presenta el tema. Hubo tanta gente que fue esperanzador, pero no se vio reflejada esta Navidad”, aseguró Patricia.
“Una madre del grupo nos contó que unas horas antes de la llegada de la Navidad vio a unos niños tirando pirotecnia. Se acercó, les explicó lo que producía en los niños y niñas con autismo, y los chicos, notablemente compungidos, dejaron de encender pirotecnia y aseguraron que sus padres no les habían informado al respecto y en la escuela tampoco. Eso nos hace pensar que hay que redoblar los esfuerzos en las escuelas y en el núcleo familiar”.
“Realmente y lamentablemente no tenemos esperanza de que este 31 de diciembre sea leve en el uso, ya que siempre pasa que a fin de año se usa más pirotecnia que en la Navidad y, teniendo en cuenta el volumen usado en la Navidad, no creemos que este fin de año sea agradable para nuestros hijos, que se lastiman y se rasguñan cuando escuchan los ruidos. Estamos muy tristes, la Navidad no es linda para todas las familias como se piensa”.
En la provincia de Buenos Aires rige la Ley 15.406, que tiene por objeto proteger la salud, el bienestar de la población y el ambiente frente a los efectos audibles, fumígenos, químicos y físicos producidos por los artificios pirotécnicos y de cohetería de alto impacto sonoro, así como por los globos aerostáticos de pirotecnia.
La normativa establece sanciones económicas y el decomiso de la pirotecnia para quienes utilicen estos elementos con fines recreativos. En el caso de que el infractor sea menor de edad, la responsabilidad recae sobre el adulto responsable. Además, prevé multas, decomiso y clausura del lugar o local comercial cuando se detecte la venta de pirotecnia sonora, y dispone la duplicación de las sanciones en caso de reincidencia. Las autoridades encargadas de controlar su cumplimiento son las municipalidades, el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica y el Ministerio de Seguridad.



