
Cómo evitar que las bananas tengan insectos
Para evitar que las bananas tengan insectos no hace falta usar químicos ni gastar de más. Con una rutina básica de higiene y conservación, se puede mantener el racimo en buen estado y disminuir los riesgos en la cocina.
- Lavar las bananas apenas llegan de la verdulería: Pasar cada banana por agua corriente durante unos segundos permite eliminar restos de tierra, polvo, agroquímicos y microorganismos que quedan adheridos a la cáscara durante el traslado y la manipulación.
- Frotar la cáscara de forma cuidadosa: Además del agua, conviene frotar la superficie con la mano o con un cepillo exclusivo para frutas. Este paso es clave cuando hay suciedad visible y ayuda a evitar que los gérmenes pasen a la pulpa al pelarlas.
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- Secarlas bien para evitar humedad: Luego del lavado, es importante secar las bananas con papel absorbente o un paño limpio. La humedad favorece la aparición de insectos y acelera el deterioro del fruto.
- Envolver el tallo del racimo: El pecíolo concentra el etileno, el gas que acelera la maduración. Cubrir esa zona con papel aluminio o film reduce su liberación, retrasa el ablandamiento y puede sumar entre tres y cinco días de frescura.
- Elegir un lugar de guardado adecuado: Guardar las bananas en un espacio fresco, seco y bien ventilado ayuda a conservar la textura y evita que se pongan negras o blandas antes de tiempo.
- Separarlas de otras frutas: Manzanas, paltas, kiwis y tomates liberan etileno. Mantenerlas alejadas evita que la maduración se acelere y que el racimo se vuelva más atractivo para insectos.
- Mantener limpios los utensilios de cocina: Si se usan cuchillos o tablas para cortarlas, conviene lavarlos entre usos para evitar contaminación cruzada y preservar la higiene.
Con este truco casero y una rutina simple de cuidado, las bananas se mantienen limpias, frescas y libres de insectos por más tiempo, sin complicaciones ni gastos extra.
Fuente: Con información de Minuto Uno



