
Basf volvió a mover fichas en el negocio agrícola global y cerró un acuerdo para adquirir AgBiTech, una empresa especializada en control biológico de plagas, en una operación que refuerza su estrategia de crecimiento en un segmento que gana protagonismo dentro del manejo sustentable de cultivos. La transacción, acordada con el fondo Paine Schwartz Partners y otros accionistas, le permitirá a la multinacional asumir la propiedad total de la compañía, con cierre previsto para el primer semestre de 2026, sujeto a las aprobaciones regulatorias.
Aunque las partes decidieron no divulgar los términos financieros, la compra se inscribe en una tendencia clara del mercado agrícola: la expansión de las bioinsumos como complemento, y en algunos casos alternativa, a los productos químicos tradicionales. En BASF lo plantean como una forma de ofrecer a los productores una solución diferenciada frente a los desafíos crecientes en el control de insectos y la resistencia a principios activos convencionales.
El avance de los biológicos en la agricultura
Los productos biológicos incluyen soluciones basadas en microorganismos, extractos naturales o virus que ocurren de forma natural, y se integran a los programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP). Su adopción crece de la mano de regulaciones más estrictas, exigencias ambientales y la necesidad de prolongar la vida útil de los agroquímicos existentes.
En ese contexto, AgBiTech ocupa un lugar específico y estratégico. Fundada en 2000 y con sede en Fort Worth, Texas, fue pionera en el uso de la tecnología de Nucleopoliedrovirus (NPV), un virus que afecta selectivamente a determinadas orugas, para el desarrollo de soluciones de control de insectos. La empresa opera en Brasil, Estados Unidos y Australia, y atiende cultivos extensivos como soja, maíz y algodón, entre otros.
Desde Basf destacan que la tecnología de AgBiTech se consolidó como una herramienta complementaria para enfrentar plagas que generan fuertes pérdidas de productividad. “Los agricultores han enfrentado desde hace mucho tiempo preocupaciones relacionadas con orugas que afectan los rendimientos, y han llegado a reconocer esta tecnología como una solución eficaz”, señaló Sergi Vizoso-Sansano, vicepresidente senior de Basf Soluciones para la Agricultura en América Latina, al explicar el valor estratégico de la operación.
Para Basf, la compra se alinea con una hoja de ruta que apunta a consolidarse como proveedor de soluciones integrales para el agro. La compañía explicó que con la adquisición incorporará no solo el portafolio de productos de AgBiTech, sino también derechos de propiedad intelectual, capacidades de fabricación, instalaciones de I+D y el equipo humano.
“Esta operación refuerza nuestra presencia en un segmento altamente relevante y complementa nuestro portafolio de BioSoluciones”, afirmó Livio Tedeschi, presidente global de Basf Soluciones para la Agricultura, al remarcar el enfoque “más sostenible y holístico” que busca la compañía. En la misma línea, desde el área de marketing estratégico subrayaron que se trata de un paso coherente con la ejecución del plan de negocios global.
Basf es uno de los gigantes del sector químico y agrícola a nivel mundial. En 2024, el grupo registró ventas globales por 65.300 millones de euros, mientras que su división de Soluciones para la Agricultura facturó 9.800 millones de euros, con una fuerte inversión en investigación y desarrollo. El negocio agrícola integra semillas, biotecnología, protección de cultivos, soluciones digitales y ahora un portafolio cada vez más amplio de biológicos.
La incorporación de AgBiTech se suma a ese entramado y confirma que, más allá de los vaivenes coyunturales del agro, las grandes multinacionales siguen apostando a un modelo productivo donde la sustentabilidad, la eficiencia y la innovación tecnológica se convierten en variables centrales para competir en el mercado global.
Fuente: Con información de Ámbito



