
Gabriela Ferreyra (23) y su hija de siete meses se encuentran alojadas en la casa de una familia amiga mientras PRODENYA elabora informes para definir la situación legal de la menor.
La beba está bajo tutela de una familiar desde su nacimiento, por orden del Juzgado de Familia N°2. La joven denunció conflictos, agresiones y consumo de drogas en el entorno donde vivía, por lo que decidió retirarse del domicilio.
Ambas fueron atendidas en la Comisaría de la Mujer y serán evaluadas por un médico policial.
PRODENYA será clave para determinar los próximos pasos, ya que la madre no quiere que la niña regrese con su tutora legal por temor a que su integridad esté en riesgo.



