
Una de las víctimas contó que alrededor de la medianoche dañaron el tambor de arranque de su moto, una XTZ 125 cc, mientras estaba estacionada. Según relató, un hombre vestido con una remera azul intentó hacerse pasar por el dueño del rodado. Decía que estaba en estado de ebriedad y que por eso le costaba arrancarla, con la intención de retirarla del lugar sin levantar sospechas.
“Él movió la moto de donde la habíamos dejado con mi pareja. No logró llevársela porque yo le había sacado el CDI, entonces no arrancaba”, explicó el joven. Al regresar junto a su familia, encontró el vehículo fuera de lugar, con el tambor roto y los cables a la vista. La situación generó miedo y angustia, especialmente en su pareja y su hijo.
El damnificado aseguró que no fue el único caso. “Más de una moto quisieron robar. No fue la única que movieron para llevársela”, afirmó, y consideró que los autores “no tenían experiencia”, aunque remarcó que eso no le quita gravedad al hecho.
También expresó su enojo por la falta de controles en la zona donde se dejaban los vehículos. “El enojo viene por la falta de control en la parte del estacionamiento. Tantos policías, ¿para qué?”, se preguntó.
Lo ocurrido vuelve a poner en discusión la situación de inseguridad en San Nicolás. Mientras se organizan festivales y actividades recreativas para convocar a la gente, muchos vecinos señalan que no se ve el mismo esfuerzo en garantizar seguridad y prevención, incluso en eventos masivos donde se concentra gran cantidad de personas y vehículos.



