
Según explicaron, el primer mes del año suele ser complicado porque muchas personas están de vacaciones o destinan el dinero a otros gastos. Aunque no se registró un éxodo masivo de vecinos, sí se notó una baja en las ventas.
Los comerciantes señalaron que además de la caída en el consumo, también bajó el gasto por persona. Indicaron que el ticket promedio no supera los $20.000, cuando meses atrás rondaba los $25.000. Esto muestra que, si bien hay movimiento, la gente sale a comer pero cuida más el bolsillo.
Uno de los responsables de un restaurante local comentó que, aunque es algo estacional, la baja del 15 % se sintió fuerte especialmente durante la tercera semana de enero.
Otro gastronómico ubicado en el centro de la ciudad coincidió con ese porcentaje de caída y sostuvo que la situación suele acomodarse hacia fines de mes, aunque este año el impacto se notó más de lo habitual.
Desde el sector confían en que el consumo repunte en las próximas semanas, pero remarcan que el presente es complejo y que los clientes priorizan gastar menos.



