
“La expectativa es poder seguir trabajando en el Concejo Deliberante y esperar que el oficialismo se predisponga a tratar nuestros proyectos”, expresó.
Según detalló, durante 2024 y 2025 presentaron numerosas iniciativas vinculadas a políticas públicas para la ciudad, pero señaló que “fue difícil poder tratar esos proyectos en las comisiones, ni hablar que lleguen al recinto”.
Entre las propuestas mencionó medidas relacionadas con la seguridad y la salud pública, incluyendo salud mental. Destacó especialmente un proyecto para la creación de “un centro de abordaje integral para personas con consumos problemáticos y sus familias”, además de políticas de acompañamiento familiar: “Son proyectos fundamentales y necesarios que en San Nicolás no existen en el plano municipal”.
Vargas sostuvo que, pese a las dificultades, mantiene una postura abierta al diálogo: “Uno trata de ser optimista y no perder la esperanza de que el otro vea que el diálogo político es algo bueno”. En esa línea, afirmó que continuarán visibilizando necesidades, sobre todo en temas vinculados a niños, niñas y adolescentes, salud y salud mental.
También planteó que el Ejecutivo municipal tiene herramientas propias para avanzar en ciertas políticas: “El intendente no solo puede, sino que además debe garantizar políticas públicas de seguridad”. En ese sentido, recordó que presentaron un proyecto para crear un centro profesional de recepción de denuncias, con el objetivo de que los vecinos reciban orientación adecuada y no deban esperar largos períodos en comisarías.
Desde lo político, Vargas se definió como parte de la oposición local y nacional. “Soy parte de la oposición al oficialismo local y también de la oposición nacional al gobierno de Javier Milei”, señaló. Indicó que el socialismo mantiene una postura crítica hacia el gobierno nacional, pero acompañada por propuestas legislativas alternativas, enfocadas en la generación de empleo, la defensa de derechos laborales y de las personas LGBT, entre otros ejes.
En relación al Concejo Deliberante local, sostuvo que si bien existe cordialidad institucional, “no hay predisposición al diálogo en profundidad en relación a los proyectos verdaderamente transformadores”. Consideró que muchas de las iniciativas que impulsan responden a demandas reales de la comunidad: “La sociedad nicoleña merece tener un montón de las cosas que nosotros planteamos”.
Por último, cuestionó la gestión de políticas sociales a nivel municipal. Señaló falencias en el acceso a la salud pública, programas de salud mental, abordaje de consumos problemáticos y políticas destinadas a sectores vulnerables.
Además, advirtió sobre la subejecución presupuestaria en áreas como Acción Social, Género y servicios destinados a niñez y adolescencia.



