Con la dirección de Juan Ignacio Pasquetta y la actuación de Alan Vivanco, el grupo ‘’Déjalo Ser’’ pone en escena una historia cargada de ternura y melancolía basada en los textos de Hernán Casciari. Una cita imperdible para los amantes del teatro independiente y las buenas historias.
El teatro independiente nicoleño vuelve a latir con una propuesta que promete emocionar hasta las lágrimas. Este viernes, el espacio cultural Eleva será el escenario de “Nunca supe que se llamaba Guzmán”, una obra que explora los límites de la fidelidad y la esperanza a través de los ojos de un perro.
Esperar hasta el final
La trama nos presenta a “Capitán”, un perro que permanece firme al pie de la tumba de su dueño. Con una fe inquebrantable, el animal aguarda un reencuentro que parece imposible, planteando al espectador una pregunta universal: ¿Es mejor dejar el pasado atrás para volver a empezar o mantenerse fiel a los recuerdos hasta el último aliento?
La puesta cuenta con la interpretación de Alan Vivanco, quien asume el desafío de ponerle cuerpo a esta narrativa de Casciari, acompañado por la atmósfera sonora de León Pedrouzo, encargado de la música en vivo bajo la dirección general de Juan Ignacio Pasquetta.
¿Cuándo?
La función tendrá lugar en Nación 512 (Eleva), un espacio que se ha consolidado como refugio para las expresiones artísticas locales. La cita es este viernes 27 de febrero a las 21:00.



