Para el mundo fue un “accidente” o un “atentado” político. Para el nicoleño y el ramallense, fue el día en que el estruendo de un Bell 206 Jet Ranger rompió la calma de la siesta. El 15 de marzo de 1995, la historia argentina chocó contra los cables de alta tensión en el kilómetro 211 de la Ruta 9, en jurisdicción de Ramallo, pero con un impacto directo en el pulso de San Nicolás.
Carlos Facundo Menem, de solo 26 años, y el reconocido corredor de TC, Silvio Oltra, viajaban hacia Rosario. Lo que siguió al impacto fue un torbellino que transformó a nuestra zona en el foco de atención de la prensa internacional.

El San Felipe: Un hospital sitiado por el poder
Si bien la caída ocurrió en Ramallo, el epicentro del drama humano se trasladó de inmediato a San Nicolás. El Hospital San Felipe dejó de ser el hospital de cabecera de la ciudad para convertirse en una fortaleza.
Muchos nicoleños aún recuerdan las calles cortadas por un despliegue de seguridad federal sin precedentes, el ruido constante de las sirenas y la llegada frenética de helicópteros oficiales. Periodistas de las cadenas más importantes del mundo se agolpaban en la puerta del hospital local, buscando una palabra oficial, mientras en el interior, la lucha por salvar la vida del hijo del Presidente se apagaba. San Nicolás fue, por unas horas, el búnker de un duelo nacional.
Las tres verdades del Kilómetro 211
A pesar de que la justicia cerró la causa bajo la carátula de accidente, en los asados de la zona y en las charlas de café en la esquina de la plaza, el misterio persiste. 31 años después, tres versiones siguen conviviendo en el imaginario popular:
- El error de cálculo (Versión Oficial): La Justicia determinó que Carlitos venía volando a baja altura y no percibió los cables de alta tensión que cruzaban la ruta. Un segundo de distracción o una maniobra arriesgada que terminó en tragedia. Fue la versión que el propio Carlos Saúl Menem sostuvo durante años, hasta que el tiempo y las dudas de su entorno lo hicieron flaquear.
- El atentado y la lucha de Zulema: Zulema Yoma, madre de Carlitos, nunca aceptó la tesis del accidente. Su hipótesis es la que más ruido hace en la política: asegura que al helicóptero le dispararon desde tierra, que hubo un “ajuste de cuentas” vinculado al poder de la época y que el aparato presentaba perforaciones de bala que fueron ocultadas. Para ella, el kilómetro 211 fue el escenario de un crimen.
- El secreto de los testigos locales: Esta es la versión que más circula entre los nicoleños. Vecinos de la zona rural de Ramallo y trabajadores de los campos linderos a la ruta aseguran hasta el día de hoy haber escuchado explosiones o estruendos secos antes de que el helicóptero tocara los cables. “Algo pasó arriba”, es la frase que se repite en los testimonios de aquellos que vieron caer la máquina en medio del maíz.
Un punto final que no llega
La tragedia de Carlitos Menem Jr. y Silvio Oltra quedó grabada como un hito de nuestra historia regional. Fue el día que la muerte de la aristocracia política argentina olió a pasto seco y a combustible de aviación en nuestras banquinas. A 31 años, el misterio sigue ahí, suspendido entre los cables de alta tensión. Una historia que, aunque pasen las décadas, se resiste a cerrar su capítulo definitivo en la memoria de San Nicolás.



