
La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo decidió frenar la asunción de las nuevas autoridades de la Unión Obrera Metalúrgica en la seccional Zárate-Campana, lo que suspende de forma inmediata la elección del Secretariado General donde Abel Furlán buscaba su reelección.
Esta medida judicial surge a raíz de una denuncia por supuestas anomalías en la votación realizada a principios de marzo, obligando al gremio y a su junta electoral a resguardar todos los padrones y registros de firmas bajo amenaza de sanciones. La resolución impide que cualquier dirigente electo tome posesión de su cargo hasta que se aclare la situación en esa filial específica.
Ante este escenario, las más de cincuenta seccionales que integran la UOM lanzaron un fuerte comunicado para respaldar a la conducción nacional y denunciar una campaña de persecución. Según los referentes gremiales, tanto la suspensión judicial como los recientes allanamientos en su sede central forman parte de una maniobra mediática para desprestigiar al sindicato y entorpecer su vida democrática interna.
Los trabajadores metalúrgicos calificaron estos operativos como innecesarios y aseguraron que el objetivo real es generar un impacto negativo en la imagen de la institución frente a la sociedad.



