
Un grupo de vecinos de las calles Colón y Aguiar presentó una demanda en el fuero contencioso-administrativo contra el Municipio por la modificación en el esquema de circulación en ese sector, a partir de la implementación de la Avenida del Río. El reclamo apunta directamente a la decisión de transformar una traza que históricamente era de sentido único en una vía de doble mano.
Según el planteo judicial, la medida representa una presunta “violación a la ley”, al no haber sido tratada previamente en el Concejo Deliberante. En ese marco, los demandantes citan la Ley Orgánica de las Municipalidades, que establece como atribución del cuerpo legislativo local la definición sobre apertura, trazado y modificación de calles.
Además, el escrito hace referencia a la normativa provincial de ordenamiento territorial, señalando que la arteria no cumpliría con los requisitos técnicos necesarios para funcionar como una avenida de doble circulación. Este punto también se vincula con disposiciones del Código Urbano Ambiental vigente en la ciudad.
Otro de los ejes centrales de la presentación es la presunta ausencia de estudios técnicos previos. Los vecinos sostienen que no se realizaron evaluaciones sobre la capacidad de la infraestructura, el impacto ambiental ni aspectos clave de la circulación, como radios de giro o condiciones de seguridad vial, lo que —afirman— incrementa el riesgo de siniestros en una zona cuya dinámica cambió de manera repentina.
Impacto cotidiano y el trasfondo del proyecto
Más allá de los aspectos legales, los frentistas remarcan las dificultades que el nuevo esquema genera en la vida diaria. Entre los principales inconvenientes mencionan las restricciones para estacionar, que complican tareas cotidianas como la carga y descarga de mercadería o el acceso directo a los domicilios.
En ese sentido, ejemplifican situaciones concretas: desde electrodomésticos que deben ser dejados en esquinas hasta problemas para personas con movilidad reducida, que no siempre pueden descender frente a sus viviendas. Estas condiciones, aseguran, afectan de manera directa la calidad de vida en el sector.
El reclamo se produce en el contexto de la puesta en marcha de la Avenida del Río, una intervención impulsada por el Ejecutivo municipal con el objetivo de reorganizar la circulación en la zona costera y mejorar la conectividad urbana. El proyecto contempla la vinculación de distintos puntos de la ciudad, incluyendo su proyección hacia el Parque del Acuerdo, como parte de un esquema integral de movilidad.
Mientras el nuevo sistema vial continúa operativo, la judicialización del caso abre un escenario de revisión sobre la legalidad y viabilidad de la medida. Será ahora la Justicia la encargada de analizar tanto el cumplimiento de los procedimientos administrativos como el impacto concreto sobre los vecinos que habitan en la zona.



