
El panorama político en el Puerto de San Nicolás atraviesa horas decisivas. Tras los recientes resultados en las urnas, el esquema de poder dentro del oficialismo provincial comenzó a crujir, poniendo bajo la lupa la permanencia de Cecilia Comerio al frente de la institución. La gestión portuaria, un punto estratégico para la logística bonaerense, se encuentra hoy en una etapa de revisión profunda por parte del Ejecutivo provincial.
Desde el entorno de Axel Kicillof mantienen una postura de cautela, aunque reconocen que el tablero se ha movido. Si bien no se ha oficializado un desplazamiento, las respuestas que llegan desde La Plata ya no son de respaldo absoluto, sino que hablan de un proceso de evaluación sobre el desempeño y el peso político actual de la conducción. El revés electoral habría sido el detonante para que el gobernador considere nombres alternativos que puedan darle un nuevo aire a la terminal portuaria.
Por ahora, el clima es de hermetismo. Mientras el análisis continúa en los despachos de la capital provincial, la posibilidad de un recambio en la presidencia del puerto cobra fuerza como una señal de reorganización frente al nuevo mapa político que dejaron las internas.



