
José Pablo alcanzó el noveno puesto a nivel mundial en una competencia de Hyrox disputada en Fortaleza, Brasil, y se convirtió en uno de los referentes locales de esta disciplina en crecimiento. Con pasado en el rugby, el nicoleño encontró en este formato una nueva motivación tras atravesar una lesión que lo obligó a dejar momentáneamente la actividad física.
El deportista explicó que su acercamiento al Hyrox se dio en abril de 2025, durante el proceso de recuperación de una operación en el tendón del bíceps. En ese contexto, buscó una alternativa que combinara exigencia física y nuevos objetivos, y encontró en esta disciplina un desafío acorde a sus expectativas.
¿Cómo llega el Hyrox a tu vida?
En abril de 2025, en un postoperatorio del tendón del bíceps. Estaba totalmente bajón por no poder hacer deporte y me prometí reinventarme. Vi un video en Instagram de una competencia que combinaba correr con estaciones de fuerza y me enamoré de la idea. Fueron meses de rehabilitación sin tregua.
¿Quién es hoy José Pablo Leoni y qué queda de aquel jugador de rugby?
Sigo siendo el mismo apasionado; eso no se va nunca. Queda la determinación y la disciplina. Como jugador, adentro de una cancha, no queda nada. Es una etapa hermosa, pero cerrada.
¿Cómo le explicás esta disciplina a un nicoleño que no entiende de qué trata?
Es la combinación perfecta entre running y CrossFit. Son 8 kilómetros corriendo intercalados con 8 estaciones funcionales de fuerza y resistencia. Demanda una exigencia física importante.
¿Qué te motiva a exigirte tanto?
Me motiva dejar de ser un “ex jugador” y ser un deportista activo. Busco sentirme vivo, fuerte y funcional. A esta edad, lo tomo de esa manera.
¿Cuánto banca la familia?
Comparto bastante con mis hijos porque con uno corremos juntos en Monarcas, el grupo de Santiago Ojeda. Y al otro lo arrastro al gimnasio o a que me acompañe en su bici cuando tengo que correr, aunque con este último generalmente pierdo la pulseada contra la tecnología y voy solo.
¿Cuándo te diste cuenta de que estabas para el Mundial de Brasil?
No hubo un momento puntual. Simplemente era algo que quería hacer y me preparé desde cero para eso.
¿Contá un poco de esa experiencia y de ese 9° puesto que obtuviste?
Es alucinante. Hyrox es como si habláramos de Ironman en triatlón, son marcas de jerarquía mundial. Es auspiciado por Red Bull y es todo impecable: las mejores máquinas, el mejor show y principalmente los mejores atletas. Cualquiera puede anotarse y correr en las diferentes categorías y niveles. Está la Open, donde compito yo, y la división Pro. La competencia es la misma, lo único que cambia es que en Pro tienen que mover más peso y tienen más plazas para clasificar al mundial principal. Yo corrí para participar, darme el gusto y porque me fascinó este deporte. El noveno lugar lo recibí contento porque había corredores de todo el mundo y quedar entre los 10 de mi categoría fue importante.
¿Qué pasó por tu cabeza cuando viste “1h 30m 02s” en el reloj?
Que me pasé por dos segundos. Había planeado hacerlo en una hora y media exacta.
¿En algún momento pensaste en tirar la toalla?
En la estación 7, los sandbag lunges (estocadas con un saco de 20 kg). Sentía que me desmayaba, pero abandonar no es opción.
¿Te sentís un referente regional?
Para nada. Hay muchos atletas con potencial, el tema es que en Argentina todavía no hay competencias oficiales y no conocen la disciplina.
¿Tenés 45 y estás impecable. ¿Cuál es la receta?
Disciplina antes que ganas. No siempre tengo ganas de entrenar o comer bien, pero lo hago. Hay que ponerse objetivos y rodearse de gente que te potencie.
¿El alto rendimiento tiene fecha de vencimiento?
Es una buena pregunta para un deportista de élite. Hago lo mejor que puedo con lo que tengo. De todas maneras, el alto rendimiento sí tiene un límite en algún momento.
¿En junio el Hyrox llega a Argentina, qué estarás haciendo?
Va a ser una locura el 13 de junio. Obviamente lo quiero correr. Me gustaría hacerlo en dupla, pero muchos todavía no se animan.
¿Puede ser San Nicolás un bastión de este deporte?
Nada lejos. Acá hay muy buenos crossfiteros y runners que tendrían muchísimo potencial.
¿Qué tan lejos estás de Estocolmo 2026?
A 12 horas de avión. Entrenando podría mejorar, pero a mis articulaciones no les gustan los pesos de la división Pro. Hoy no es opción.
¿Qué le decís al que está sentado en el sillón y no se anima?
Que es un privilegio poder moverse. Que lo hagan por salud física y mental. Nunca es tarde para empezar.



