
Mientras la pelota sigue rodando cada fin de semana, fuera de la cancha crece la tensión entre los dirigentes de los clubes y el Colegio de Árbitros de San Nicolás. Días atrás, la entidad arbitral presidida por Gustavo Contreras envió un comunicado en el que reclamó una actualización en los cachets de las ternas, fijando como base el monto establecido en la etapa final del Clausura 2025: $480.000 por jornada para Primera y Sub 23, incluso aceptando una reducción respecto de lo inicialmente solicitado. Además, determinó un arancel de $600.000 para la Liguilla. (Ver nota en este link: https://cosacierta.com.ar/arbitros-de-la-liga-nicolena-aceptan-bajar-sus-honorarios-pero-reclaman-deudas-y-exigen-garantias/ ).
Ahora, en otro comunicado, 13 de los 16 equipos participantes respondieron de esta manera. La nota transcripta a continuación, fue suscripta por 12 de Octubre, Argentino Oeste, Belgrano, Conesa, Defensores, El Fortín, Somisa, San Martín, Los Andes, Matienzo, Regatas, General Rojo y Social:
San Nicolás, 27 de marzo de 2026.-
A la Liga Nicoleña de Fútbol y al Colegio de Árbitros:
De nuestra mayor consideración:
Los clubes afiliados que suscriben la presente nos dirigimos a ustedes en relación a la nota difundida por el cuerpo arbitral respecto de los aranceles correspondientes al torneo en curso. En primer lugar, rechazamos de manera categórica la afirmación de que exista una “reducción” de los aranceles. No puede considerarse como tal el hecho de haber partido de valores absolutamente desproporcionados para luego retrotraerlos parcialmente. Esa metodología no constituye una concesión ni un esfuerzo, sino una construcción artificial de cifras que pretende instalar una realidad inexistente. Resulta evidente que, bajo ese criterio, podría fijarse cualquier monto arbitrario — incluso totalmente ajeno a la realidad— para luego disminuirlo y presentarlo como una supuesta “baja”. Este tipo de planteos no solo carece de sustento técnico, sino que además desnaturaliza completamente el marco de negociación. A modo de referencia concreta, corresponde señalar que en el mes de diciembre pasado, para los últimos partidos disputados, los clubes abonaron aranceles del orden de los $330.000, lo que evidencia con claridad la magnitud del incremento que hoy se pretende imponer y la falta de razonabilidad de los valores en discusión. En ese contexto, debemos manifestar con total claridad que este tipo de expresiones no solo resultan inexactas, sino que además son percibidas como una falta de respeto hacia los clubes y sus dirigentes. No corresponde intentar instalar públicamente conceptos que distorsionan la realidad, menos aún cuando quienes sostienen el sistema son precisamente las instituciones a las que se pretende imponer dichos costos. Cabe recordar que los dirigentes de los clubes —lejos de obtener un rédito económico— destinan tiempo, recursos y esfuerzo personal para garantizar el funcionamiento del fútbol local. Pero, además, cumplen un rol social indelegable: son quienes muchas veces acercan un plato de comida o una merienda a un chico que llega sin haber comido, quienes hacen el esfuerzo de comprar en cuotas un par de botines para que pueda jugar, y quienes contienen no solo a niños e inferiores, sino también a jugadores de divisiones superiores que atraviesan dificultades y pasan largas jornadas sin cubrir necesidades básicas. Ese esfuerzo, profundamente humano y silencioso, es el que verdaderamente sostiene al fútbol. Es un esfuerzo que no duele cuando se trata de acompañar, incluir y dar oportunidades. Pero sí genera un profundo malestar cuando se pretende trasladar a los clubes cargas económicas fijadas sin razonabilidad ni sustento, desconociendo la realidad que atraviesan las instituciones. Asimismo, ratificamos en todos sus términos la propuesta oportunamente presentada por los clubes, la cual se encuentra fundada en parámetros objetivos y en la evolución real de los índices económicos desde el año 2025 a la fecha. Dicha propuesta refleja valores razonables, técnicamente sustentados y acordes a la realidad que atraviesan las instituciones, por lo que no solo mantiene plena vigencia, sino que constituye la base adecuada para cualquier instancia de acuerdo. Reconocemos el rol del arbitraje como parte esencial del desarrollo del juego. Sin embargo, ello no habilita la pretensión de imponer valores que se encuentran fuera de toda razonabilidad, muy por encima de los índices de actualización vigentes y de los parámetros que rigen en otras ligas del interior bonaerense e incluso en competencias federativas. Asimismo, ratificamos nuestro pleno acompañamiento a la conducción de la Liga y, en particular, a su presidente Sandro García, en la defensa de los intereses de los clubes y en la búsqueda de una solución equilibrada y sustentable. En virtud de lo expuesto, exigimos la inmediata apertura de una instancia de diálogo real, basada en criterios objetivos y ajustados a la realidad económica actual, dado que la situación de los clubes es asfixiante y no puede esperar más.
Finalmente, dejamos expresa constancia que, de no arribarse a una solución en el corto plazo, los clubes no programaremos la disputa de la fecha 6 del torneo en curso, hasta tanto se regularice la situación planteada.
Sin otro particular, saludamos atentamente”.



