
Lo que debería haber sido una respuesta inmediata ante una emergencia médica se transformó en una angustiante espera de 45 minutos. Hace dos días, una vecina de 62 años sufrió una descompensación en la transitada esquina de Chacabuco y Mitre, exponiendo la fragilidad de un sistema sanitario local que parece estar más enfocado en el marketing de gestión que en la asistencia efectiva. Pese a los reiterados llamados al 107 —servicio que depende directamente de la Municipalidad de San Nicolás—, la unidad oficial nunca llegó, dejando la vida de la mujer a la deriva hasta la intervención de un servicio privado.
Crónica de un abandono y la furia vecinal
El microcentro nicoleño fue escenario de un episodio que despertó una ola de críticas. Una mujer de 62 años cayó al suelo tras sufrir una crisis nerviosa y un desmayo. Los testigos se comunicaron de inmediato con el servicio de emergencias municipal, confiando en la eficiencia de un sistema que el Ejecutivo local suele presentar como modelo de modernidad.
Sin embargo, los minutos pasaron y la asistencia oficial jamás se hizo presente. El hecho no pasó inadvertido para los ciudadanos, quienes manifestaron su indignación ante lo que consideran una inversión desequilibrada de los recursos públicos. “Es una vergüenza; con la gestión de Passaglia te podés estar muriendo que ni cabida te dan, se calientan por las plazas nomás”, señalaron vecinos presentes, reflejando un sentimiento creciente de desprotección.
Prioridades bajo la lupa: “Mucha placita y poca salud”
La bronca de los nicoleños apunta directamente a la estética de la ciudad por sobre los servicios esenciales. Mientras el municipio promociona la renovación de espacios verdes y “vende” una imagen de ciudad del primer mundo, la infraestructura de emergencia parece haber quedado en el olvido. “Mucha placita, mucha placita… pero el tema de seguridad y las ambulancias son un desastre”, fue otra de las críticas que resonó tras el incidente.
Incluso hubo quienes aclararon la responsabilidad directa del Ejecutivo ante el intento de deslindar culpas: “No confundan, las ambulancias del 107 pertenecen a la municipalidad y deben socorrer a los vecinos que se descomponen en la calle. Mientras tanto, los responsables están ocupados haciendo videitos para las redes”.
La intervención privada como último recurso
Tras tres cuartos de hora de incertidumbre, fue una unidad del Centro de Emergencias Médicas Privado local la que finalmente acudió al lugar para socorrer a la víctima. Los profesionales del servicio privado estabilizaron a la mujer y procedieron a su traslado al Sanatorio de la UOM.
Tras la evaluación médica, se confirmó que el cuadro obedecía a una crisis nerviosa severa, tras lo cual la paciente recibió el alta. No obstante, el saldo institucional es alarmante: en la San Nicolás de la “vanguardia”, la vida de un contribuyente en plena vía pública sigue dependiendo de la solidaridad de terceros o de la fortuna, lo que expone que el relato oficial no alcanza a cubrir las necesidades básicas de salud de su gente.



