
En una jornada maratónica que se extendió por más de siete horas, el Concejo Deliberante fue escenario de fuertes discusiones y momentos de mucha tensión entre los bloques políticos. La sesión de este jueves estuvo marcada por un clima de confrontación constante, donde no faltaron los gritos y los cruces verbales. El momento de mayor impacto ocurrió cuando un vecino del barrio Los Fresnos, Gabriel Gómez, quien además es técnico químico y experto en el tema del agua, se hizo presente junto a otro vecino para manifestarse dentro del recinto. Su protesta puso el foco en la calidad del servicio, sumando presión a un debate que ya venía muy caliente.
Durante toda la jornada, se notó un claro desentendimiento por parte del oficialismo, que evitó dar respuestas concretas ante las preguntas de la oposición, apoyándose en su mayoría para apurar las votaciones. Uno de los puntos que más indignación generó fue el rechazo al proyecto de Mariana Aseff sobre el transporte público para personas con discapacidad. A pesar de la necesidad de este servicio, la iniciativa no prosperó, lo que derivó en duras críticas. Por su parte, la Alianza La Libertad Avanza propuso que el Museo de Malvinas figure en toda la folletería turística y que cada edificio municipal tenga un mástil para la bandera argentina, además de pedir informes sobre el transporte de pasajeros.
El bloque de Fuerza Patria desplegó una batería de reclamos. Petroni cuestionó duramente la forma de votar, señalando que la mayoría oficialista anula cualquier debate real. Desde este espacio se pidieron informes sobre los despidos en ANSES, el funcionamiento del Ente del Agua y la situación del Cedyc de Barrio Moreno. También insistieron con la urgencia del boleto estudiantil gratuito y la creación de un conservatorio sobre bullying. La salud también fue un eje central, con denuncias sobre la falta de cobertura y la ineficiencia del Seguro Médico Municipal.
Mientras los gritos subían de tono en el salón, también se trató el ingreso de la rendición de cuentas del año 2025 de la Municipalidad y del Ente de Aguas.
En medio de todo este caos, los remiseros también presionaron por una reunión con la comisión de Obras Públicas para discutir sus licencias. Fue una sesión agotadora que dejó en claro la enorme brecha que hay hoy entre el oficialismo y los bloques opositores, en una ciudad que reclama soluciones urgentes en temas básicos como el agua, la salud y el transporte.



