
Varios vecinos realizaron reclamos a través de la aplicación del Municipio y, tras no recibir respuesta, hicieron saber su descontento a la comisión vecinal. También enviaron un comunicado en los diferentes grupos de WhatsApp del barrio, entre ellos el de alertas vecinales, a raíz de los constantes robos que ocurren en la zona.
Al llegar el reclamo a la comisión vecinal, el presidente aseguró a los vecinos que ya había realizado también las gestiones pertinentes en relación con el conflicto; sin embargo, la solución no llegaba.
La presión de los vecinos fue en ascenso hasta que, finalmente, la solución llegó casi 20 días después.
La falta de presión de agua se debía a la rotura de una bomba que había sido instalada por el Municipio en el barrio hace alrededor de 6 o 7 años, según señalaron vecinos que hablaron con COSA CIERTA, quienes no pudieron precisar la fecha exacta.
Se trata de una solución que esperan en la mayoría de los barrios de la ciudad, donde en el último año se ha registrado esta problemática, que se hace sentir día a día. No solo se trata de la presión del servicio, sino también de su estado general. El agua continúa siendo una deuda del Municipio con los vecinos.



