La madrugada del domingo se tornó trágica para Ricardo Batel (36) y Aldana Torrilla (29), quienes fueron víctimas de un ataque premeditado mientras circulaban hacia el Barrio Colombini. Tal como lo anticipó este medio de manera exclusiva, la pareja transitaba en su motocicleta Motomel Blitz cuando, a la altura de la curva del Cementerio Celestial, fueron interceptados por un grupo de jóvenes que acababan de salir de una fiesta en la quinta “Las Manzanitas”. Los agresores se cruzaron deliberadamente en el trayecto de las víctimas para provocar su caída, dejando a ambos tendidos sobre el asfalto.
Como consecuencia de la violencia recibida, Batel permanece internado en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Sanatorio de la UOM; se encuentra grave tras sufrir un infarto cerebral y su pronóstico es reservado.
Violencia extrema y robo tras el impacto
El incidente, lejos de ser un siniestro vial accidental, derivó en una agresión desmedida que confirma las peores sospechas sobre la vulnerabilidad del camino. Según el relato de los hechos, una vez que la pareja quedó inconsciente por el golpe, los atacantes comenzaron a propinarles patadas en la cabeza. En un acto de total desprecio por la vida, los delincuentes dieron vuelta el cuerpo de Batel para sustraerle la billetera, mientras otros miembros de la banda intentaban apoderarse del rodado.
Zona liberada y ausencia de prevención
Los habitantes de la zona insisten en que el tramo funciona como un corredor sin ley durante las madrugadas, donde la falta de luminarias y la nula presencia de cámaras de monitoreo facilitan este tipo de emboscadas. A pesar de las alertas por la peligrosidad que generan los eventos en las quintas del sector, los residentes aseguran que no existen operativos de control de tránsito ni patrullajes preventivos que protejan a los vecinos que circulan obligatoriamente por la ruta.
La comunidad de La Emilia sostiene que la falta de intervención municipal (más allá de las correspondencias provinciales) en materia de seguridad preventiva ha convertido al camino en un escenario de riesgo constante, exigiendo que se identifique de inmediato a los responsables de este ataque que hoy tiene a un nicoleño luchando por su vida.



