
Fortunato Bonelli. Esa noche, tras el triunfo de Belgrano por 80-73 sobre Regatas, el gimnasio fue suspendido por la agresión de un simpatizante del Rojo al asistente técnico náutico Gastón Petrella.
Por la sanción, el Rojo debió trasladar su localía a Villa Ramallo y fue en el estadio Luis María Giordano de Defensores de Belgrano de Villa Ramallo donde ofició de anfitrión sin público en las victorias sobre Somisa y San Fernando.
El viernes 29, un mes y medio después de aquel superclásico, el líder de la Subzona B de la Conferencia Sudeste volverá a su cancha recibiendo a Atenas de La Plata desde las 21:30, en el cierre de la fase regular.
Por eso, la dirigencia se encuentra abocada a reparar el piso de parquet del Fortunato Bonelli, que presentaba algunos inconvenientes. Tras refaccionar las grietas que se produjeron, la madera será lijada.
Debido a esta situación, en la mañana de este miércoles el plantel se dirigió al estadio cubierto de Unidos para continuar con los entrenamientos. Jugadores y cuerpo técnico se trasladaron allí para seguir con la puesta a punto de cara al superclásico del miércoles ante Regatas en La Ribera y el duelo frente a Atenas dos días después.
Belgrano lleva 11 triunfos consecutivos y solo necesita uno más en los dos encuentros que le restan para asegurarse el número 1 de la fase regular. Incluso, si cae ante Regatas por menos de siete puntos, también logrará quedarse con la cima del grupo de cara a los playoffs, cuyo inicio está previsto para el viernes 5 de junio.



