Una vecina de la ciudad de la ciudad denunció la sustracción de dos bicicletas de alto valor comercial desde el interior de su propio domicilio. El ilícito se registró ayer por la tarde en el sector de cocheras de un edificio ubicado sobre la calle Nación al 600.
Violencia en los accesos y rodados sustraídos
La damnificada, una joven de 29 años, constató el faltante durante la tarde del jueves. Al descender al área destinada al estacionamiento vehicular cerca de las 18:00, observó que malvivientes habían ingresado al sector privado. De acuerdo a la denuncia formal, los delincuentes forzaron y destruyeron una eslinga de acero que aseguraba los vehículos a la estructura del bicicletero.
Entre los elementos sustraídos se detalló una bicicleta de la marca Fire Bird rodado 29, de color negro con detalles violetas. El segundo vehículo es una unidad Venzo, modelo Skyline Evo Shadow rodado 29, que presenta un cuadro negro con vivos en verde y gris. El robo de estas unidades representa un severo golpe económico para la víctima.
Contraste ante la vigilancia del centro nicoleño
El asalto perpetrado genera un contraste evidente con la seguridad que se difunde para este sector. Mientras el Estado municipal destaca la cobertura de las cámaras de monitoreo sobre la ciudad, los ladrones lograron infiltrarse en un estacionamiento privado, romper las cadenas de seguridad y escapar con dos vehículos de gran tamaño sin ser detectados por el sistema preventivo.
“Entran a nuestras propias cocheras y se llevan las cosas a plena luz del día en la calle más vigilada de la ciudad”, reclamó un residente de la zona, evidenciando el malestar de los vecinos por la ineficacia de los controles.
El expediente judicial quedó formalmente encuadrado bajo la carátula de “Hurto”, con la intervención de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 3, organismo que deberá auditar las grabaciones públicas para intentar identificar el escape de los responsables.



