
Lo que durante décadas fue un clásico de cada Mundial hoy resulta cada vez más difícil de encontrar. Los fixtures de papel, que solían aparecer en kioscos, comercios y diarios, perdieron protagonismo frente a las aplicaciones, los sitios web y las herramientas digitales que permiten seguir el torneo en tiempo real.
En San Nicolás, como en muchas otras ciudades, aquella costumbre de guardar una planilla en el bolsillo, pegarla en la heladera o completar resultados con una birome quedó relegada por nuevas formas de acceso a la información.
¿Por qué dejaron de verse?
Hay varios factores que ayudan a explicar por qué los fixtures ya no aparecen en los comercios locales ni acompañan a los diarios como ocurría años atrás.
- Costos de impresión: La producción masiva de pósters a color, que durante años fue financiada por grandes marcas como parte de sus campañas publicitarias, dejó de ser una inversión atractiva. Buena parte de esos presupuestos migró hacia plataformas digitales y redes sociales.
- Menor circulación de diarios impresos: Históricamente, los fixtures llegaban a los hogares insertos en las ediciones dominicales. La caída de las tiradas redujo considerablemente ese canal de distribución.
- Del regalo al coleccionismo: Los pocos ejemplares impresos que todavía se consiguen dejaron de ser un obsequio de amplia circulación para transformarse en artículos destinados a coleccionistas o fanáticos.
La tecnología cambió la forma de seguir el Mundial
La clásica combinación de papel y birome para completar resultados y cruces fue reemplazada por herramientas digitales que permiten seguir el torneo en tiempo real.
- Información instantánea: Aplicaciones y sitios especializados muestran posiciones, resultados y cruces actualizados automáticamente, además de adaptar los horarios de los partidos según la ubicación de cada usuario.
- El Prode digital: Las tradicionales planillas compartidas entre amigos o compañeros de trabajo dieron paso a aplicaciones que calculan puntajes y actualizan las tablas de manera automática después de cada partido.
El álbum, uno de los pocos sobrevivientes
Si hay un producto que logró conservar parte de la experiencia tradicional de los mundiales es el álbum de figuritas. Para muchos fanáticos, el dinero que antes se destinaba al fixture hoy se vuelca al coleccionismo.
Además, el propio álbum incorpora un calendario de partidos y espacios para seguir el desarrollo del torneo, lo que redujo aún más la necesidad de contar con una planilla independiente.



