Actualidad

El viaducto, una obra que vuelve a poner en debate la gestión del Ejecutivo

Santiago y Manuel Passaglia impulsan el cierre de dos cruces por cuestiones de seguridad y malos olores. La medida vuelve a poner bajo análisis una obra inaugurada en 2016 durante la gestión de su padre, Ismael

banner-noticia
banner-noticia

El viaducto de San Nicolás vuelve a estar en el centro de la discusión pública. Diez años después de su inauguración, el intendente Santiago Passaglia y el diputado provincial Manuel Passaglia plantean restringir dos de sus cruces debido a problemas vinculados con la seguridad y los malos olores. La alternativa propuesta consiste en concentrar el tránsito peatonal en el acceso principal, donde existe mayor circulación y presencia de cámaras.

La medida busca atender una situación concreta que afecta actualmente a quienes utilizan el sector. Sin embargo, también abre interrogantes sobre el estado de una infraestructura que forma parte del entramado urbano de la ciudad desde 2016, cuando fue inaugurada durante la gestión de Ismael Passaglia.

Una obra que atraviesa distintas gestiones

El viaducto quedó asociado desde su origen a una administración encabezada por el actual intendente y el actual diputado provincial. Una década después, son ellos mismos quienes impulsan modificaciones sobre determinados sectores de aquella infraestructura.

El dato no invalida la necesidad de adoptar medidas frente a problemas de seguridad ni permite anticipar responsabilidades que deberán determinarse con información técnica. Pero sí vuelve pertinente revisar cómo evolucionó la obra desde su inauguración, qué mantenimiento recibió y qué controles se realizaron durante estos años.

Más allá del cierre de los cruces

Restringir una bajada puede constituir una respuesta inmediata frente a una situación determinada. La discusión de fondo, sin embargo, excede esa decisión puntual.

También resulta necesario conocer cuáles fueron las condiciones originales de la obra, qué intervenciones se realizaron posteriormente y si los inconvenientes actuales responden al deterioro, al mantenimiento, al diseño de determinados sectores o a otros factores que deberían ser establecidos técnicamente.

La continuidad también implica responsabilidades

El viaducto es, al mismo tiempo, una obra pública y parte de la historia reciente de una misma conducción política. Ismael Passaglia estuvo al frente del municipio cuando fue inaugurado; Santiago Passaglia gobierna actualmente la ciudad y Manuel Passaglia ocupa una banca en la Legislatura bonaerense.

Por eso, la discusión no debería limitarse a decidir qué cruces permanecen abiertos y cuáles se restringen. También puede ser una oportunidad para revisar la evolución de la infraestructura, transparentar su estado actual y explicar qué medidas son necesarias para garantizar su funcionamiento.

Una solución concreta puede resolver el problema inmediato. La revisión de lo ocurrido durante estos diez años permitiría, además, responder una pregunta más amplia: cómo se planifican, mantienen y evalúan las obras que forman parte de la ciudad a largo plazo.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×