
Durante el pasado fin de semana en nuestra ciudad se llevaron a cabo diferentes eventos para celebrar el Día de las Infancias, algunas de índole privada y otras impulsadas de manera pública.
Por ejemplo, una de las iniciativas fue del Municipio, denominada “San Nicoland” con inversiones millonarias en la instalación de nuevos juegos permanentes en la zona del Ecoparque, además del alquiler temporal de inflables de gran tamaño que también representaron una erogación más dentro del Presupuesto para el Ejercicio 2026. Si bien el clima hizo sus estragos en esta versión extendida de la propuesta, los días que no fueron marcados por las precipitaciones vieron actividad.
Sin embargo, la realidad no es igual para todos, porque mientras Hechos vende un gran espejo de colores para quienes no caminan las calles de nuestra localidad, en los barrios a escasos kilómetros de los castillos inflables, niños y niñas quedan a merced de la buena voluntad de sus vecinos para poder tener una pequeña alegría en una fecha especial.
“Todo en la lona”
Como se ha señalado desde la oposición local en más de una ocasión, las prioridades del Poder Ejecutivo en la actualidad parecen ir en direcciones contrarias a muchas de las necesidades que presentan los vecinos y vecinas de la ciudad. Prueba de ello han sido los gastos estrafalarios en la decoración del Hospital Zona Sur, mientras se subejecutan las partidas del Hospital Zona Norte, como también la falta de iluminación en plazas de la ciudad mientras una vez más se ha realizado un recambio de arbolado por enésima vez en distintas calles de la ciudad.
En esa arista, la misma tendencia se replica al momento de atender las necesidades de los más chicos y de aquellos lugares que funcionan de contención social para intentar sacarlos de los peligros que tiene la calle. Si bien las iniciativas lúdicas como las que se han suscitado son bien recibidas y representan una oportunidad de esparcimiento para la ciudadanía, la colaboración en otros estratos de la sociedad no llega por parte del passaglismo.
“No conseguimos nada, presentamos proyectos en el Concejo, pero todo sin respuesta y quedó todo en la lona”, manifestó a Cosa Cierta Natalia, una de las colaboradoras de un comedor que abre sus puertas siempre que puede en barrio San Jorge, sector norte de nuestra localidad. Asimismo, manifestó las complicaciones con las que suelen encontrarse y que llevan a la interrupción del servicio que hacen por su barrio. “Estuvimos un mes y medio sin cocinar porque las donaciones que entraban no alcanzaban a cubrir lo que necesitamos para una olla popular. Si pudimos continuar con los talleres que de alguna forma lo sostenemos”, señaló.
Esto no solo queda en algunas zonas de la ciudad, también se puede percibir en otros vecindarios. “Ya hace un tiempo que no está funcionando el merendero y no sabemos cuándo vamos a poder retomar, lo hacíamos un grupo de madres. Salía todo de nuestro bolsillo y de algunas donaciones”, expresó a este medio Analia, una de las voluntarias que promociona un merendero para los niños y niñas de barrio 12 de marzo o alrededores. Lamentablemente, tal como sucede en la ocasión anterior, tampoco se ven respuestas efectivas desde las oficinas de Avenida Illia: “Realmente no teníamos ningún apoyo ni de Acción Social, ni del Municipio, de nadie”.
De esta manera es como repercute en los barrios la falta de inversión efectiva que durante años se le ha marcado al Poder Ejecutivo, aunque los oídos sordos ven a su campaña política como una solución para sus objetivos individuales.
Ante todo
Si bien las decisiones o negligencias del passaglismo son un enorme escollo para las familias que buscan ayudarse entre sí, la fuerza de voluntad entre vecinos supera ampliamente a los oídos sordos de sus gobernantes.
Prueba de ello, son los intentos por sostenerse y sentir la algarabía de hacer feliz a alguien más. “Ahora estamos viendo de poder celebrar el Día de las Infancias el 30 de agosto con algunas donaciones de comida o ropa, así podemos hacer algo para los chicos del barrio”, aseguró Analia cargada de ilusión. Desde hace semanas comenzaron con las tratativas para poder hacerse de la mayor cantidad de donaciones que se puedan y preparar la fecha especial para más pequeños. Una situación similar se vivió el pasado sábado en el comedor “Pequeños Héroes” de San Jorge, cuando a pesar de las inclemencias climáticas se pudo llevar a cabo una jornada muy alegre para los chicos y chicas. “Gracias a Dios y contra todo pronóstico se logró hacer el evento, la convocatoria de la gente fue impresionante. Sinceramente sin palabras, ahora hay que seguir trabajando y poniendo lo mejor”, contó Natalia respecto a un día gris lleno de color.
Una vez más el esfuerzo de los ciudadanos por cuidarse es mucho más grande que las intenciones de quienes debería protegerlos.



