
Los inicios de las manifestaciones y la orientación pastoral
El proceso espiritual que dio origen a uno de los fenómenos religiosos más convocantes del país continúa su reconstrucción a través de memorias institucionales difundidas por el espacio María del Rosario de San Nicolás – Charlas. De acuerdo con el registro histórico del acontecimiento mariano en San Nicolás, las manifestaciones comenzaron el domingo 25 de septiembre de 1983, cuando Gladys rezaba el Santo Rosario en su domicilio particular. Durante las jornadas iniciales, la Santa Virgen María se presentaba en silencio, hasta que el 7 de octubre de ese mismo año la vidente le consultó sobre sus deseos, visualizando en su lugar la imagen de una capilla con cúpula azul y campanario. Ante esta vivencia, su esposo le sugirió consultar a un sacerdote, siendo recibida en la iglesia Catedral de San Nicolás por el padre Carlos A. Pérez, quien la incentivó a mantener la oración y aguardar la autenticidad de los hechos.
El primer mensaje y la elección del predio sagrado
El punto de inflexión se produjo el 13 de octubre de 1983, fecha en que la Virgen pronunció su primer mensaje vinculándolo con citas bíblicas del libro de Ezequiel, iniciando una profunda catequesis arraigada en la palabra divina. Posteriormente, el 24 de noviembre de ese año, una visión reveló el sitio exacto para emplazar la futura morada sagrada. Según el relato de la propia Gladys, al acudir junto a otras personas frente a su hogar sobre la calle Sarmiento, un potente rayo de luz descendió para posarse sobre un cardo(denominado el ‘’Cardo de María’’). Tras la inauguración parcial del templo en 1989, el punto de impacto quedó registrado inicialmente en el atrio y luego trasladado a la cripta, consolidándose como el Campito que hoy nuclea masivamente a fieles y peregrinos de todo el mundo.
Trascendencia histórica y proyección comunitaria actual
La labor de difusión llevada adelante por los miembros del grupo de laicos del santuario consagrados a María del Rosario de San Nicolás permite mantener vigente la memoria colectiva sobre aquellos hechos fundacionales ocurridos en la década del ochenta. Cada entrega destinada al repaso histórico pone de relieve cómo la sencillez de los eventos domésticos iniciales derivó en una devoción de repercusión internacional. Asimismo, la iniciativa recuerda que el centro de la adoración litúrgica se mantiene en el sagrario, donde reposan las hostias consagradas. De este modo, la reconstrucción cronológica propiciada por el ciclo de charlas (Registro histórico del Acontecimiento Mariano de San Nicolás a cargo de miembros del grupo de laicos del Santuario consagrados a María del Rosario de San Nicolás) afianza la identidad espiritual de la comunidad nicoleña, fortaleciendo el vínculo permanente entre los peregrinos y la historia viva del santuario.



