
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, vecinos e interesados participaron el jueves 10 de septiembre de un taller abierto y gratuito en el salón comunitario de Barrio Suizo, en Rojas y Chiclana. La propuesta abrió un espacio para conversar sobre el sufrimiento emocional y cómo acompañar a alguien que atraviesa una crisis.
Uno de los ejes fue revisar la creencia de que tener trabajo, familia o proyectos excluye la posibilidad de atravesar una situación de riesgo. Según lo difundido por la organización, las profesionales señalaron que las circunstancias externas no bastan para conocer cómo se encuentra una persona y que el malestar no siempre resulta visible.
También se abordó la importancia de escuchar sin juzgar, evitar etiquetas y no minimizar el dolor ajeno. El apoyo de familiares, amigos y otros integrantes del entorno fue planteado como una forma de facilitar el acceso a asistencia especializada, sin reemplazar la intervención de profesionales de la salud.
Durante la jornada se trabajó sobre posibles señales de alerta y la necesidad de evitar explicaciones simplistas frente a situaciones complejas.
El encuentro fue organizado por la Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario La Revuelta y estuvo a cargo de la psicóloga Pamela Lozano, la trabajadora social Ruth Mendieta y la psicóloga social Erika Martínez, co-coordinadora del dispositivo, junto con estudiantes avanzados de Trabajo Social.



