La fiscal Belén Baños, titular de la UFI N.° 12, solicitó este martes 15 de septiembre la prisión preventiva de Virginia Marlene Alviso, la mujer de 30 años imputada por el homicidio de su pareja, José Manuel Andino, de 60, cuyo cuerpo fue enterrado en el patio de la vivienda que compartían en Barrio Irigoyen.
El planteo será analizado durante una audiencia prevista para el próximo viernes 18 de septiembre, instancia en la que se resolverá si Alviso continuará detenida preventivamente. La mujer permanece privada de su libertad desde el 16 de agosto.
En los días previos, la acusada solicitó ser trasladada a la Unidad Penal N.° 3 de San Nicolás. Actualmente se encontraría alojada en un establecimiento penitenciario de Mercedes, luego de haber permanecido transitoriamente en dependencias policiales de Tapalqué y en la Comisaría Tercera de San Nicolás.
Alviso está imputada por homicidio agravado por el vínculo y amenazas coactivas. La acusación principal se relaciona con la muerte de Andino, hallado enterrado en el patio del inmueble después de que uno de sus hijos denunciara su desaparición.
La investigación comenzó cuando el joven manifestó que llevaba varios días sin noticias de su padre y señaló que el último dato que tenía era que Andino había mantenido una fuerte discusión con su pareja.
Consultada inicialmente, Alviso sostuvo que el hombre se había retirado de la casa durante la noche del jueves 13 de agosto y que desde entonces desconocía su paradero. Familiares de la víctima también señalaron ante los investigadores que anteriormente se habían registrado episodios conflictivos dentro de la relación.
A partir de esos elementos, la fiscal Baños ordenó un allanamiento de urgencia en el domicilio de Necochea al 700, donde ambos convivían.
Durante la inspección se detectaron manchas de sangre en el patio y un sector con tierra removida. Al profundizar la búsqueda, los investigadores encontraron allí el cuerpo de Andino.
Según consta en la causa, Alviso reconoció que durante una confrontación golpeó a su pareja en la cabeza y posteriormente rompió una losa para enterrarlo. En el lugar también fue secuestrada una maza con rastros de sangre, considerada uno de los elementos centrales del expediente.
Los resultados preliminares de la autopsia establecieron que Andino murió como consecuencia de múltiples golpes, que le provocaron una hemorragia cerebral, una fractura de cráneo y un traumatismo craneal severo. Las lesiones fueron consideradas, en principio, compatibles con el elemento encontrado durante el allanamiento.
Los primeros indicios reunidos tampoco apuntaron a la participación de terceras personas en el homicidio.
La imputación contra Alviso incluye, además, amenazas coactivas por un episodio relacionado con vecinos a quienes presuntamente les habría contado lo sucedido y luego intimidado para evitar que realizaran la denuncia.
José Manuel Andino tenía 60 años, era padre de nueve hijos —tres de ellos junto con la acusada— y se había jubilado después de trabajar durante años como agente del Servicio Penitenciario Bonaerense.
A un mes de la detención, el viernes la Justicia deberá resolver si hace lugar al pedido de prisión preventiva formulado por la fiscalía, mientras continúa la investigación por el homicidio.



