
A un mes del crimen de José Andino, de 60 años, uno de sus hijos aseguró que existen audios enviados por su padre en los días previos al homicidio, en los que habría pedido ayuda y manifestado que estaba siendo sedado.
El dato fue revelado por Agustín Andino, quien este jueves se presentó frente a la sede de la Fiscalía, en Colón y Garibaldi, mientras avanzaban distintas instancias judiciales relacionadas con Virginia Marlene Alviso, de 30 años, acusada de matar a su pareja.
Según sostuvo, esas grabaciones estarían en poder de la UFI N.° 12, encabezada por la fiscal Belén Baños. Será la investigación la que deberá determinar su contenido, contexto y eventual valor como prueba.
“Hubo cosas que él no nos quería contar”, expresó Agustín al referirse a las circunstancias que rodeaban a su padre antes del crimen.
El hombre explicó que en aquel momento se encontraba trabajando en Río Negro, aunque mantenía contacto con Andino. Cuando recibió la noticia regresó inmediatamente a San Nicolás, pero no alcanzó a llegar para despedirlo durante el velorio y el entierro.
El reclamo por los tres chicos
La preocupación de la familia no se concentra únicamente en los momentos anteriores a la muerte de Andino.
Uno de los principales planteos apunta a establecer en qué condiciones permanecieron los tres hijos menores que la víctima tenía con Alviso, entre ellos un bebé, durante los días que rodearon el homicidio y su posterior descubrimiento.
Agustín reclamó que la Justicia profundice ese aspecto del expediente.
“Queremos que la Fiscalía y los jueces trabajen bien, que indaguen bien el caso, porque estas criaturas vivieron un infierno”, manifestó.
Según relató, el cuerpo de su padre habría permanecido durante tres días en el patio de la casa antes de ser descubierto. También aseguró que existirían vecinos que podrían aportar información sobre lo ocurrido en ese lapso.
“A esos nenes les hicieron un daño psicológico terrible”, afirmó.
Actualmente, de acuerdo con lo explicado por Agustín, los tres menores permanecen al cuidado de su abuela materna. La familia de Andino pretende que cualquier decisión sobre su futuro sea adoptada por los organismos y autoridades competentes.
“Por el momento queremos primeramente que se haga justicia y después que se determine lo que sería conveniente”, señaló.
Denunciaron hostigamientos después del crimen
Durante sus declaraciones, Agustín incorporó otro señalamiento. Aseguró que familiares de Andino estarían recibiendo amenazas y hostigamientos mediante redes sociales desde lo ocurrido.
También afirmó que Alviso tendría acceso a un teléfono mientras permanece privada de su libertad. Tanto esta situación como los presuntos hostigamientos fueron denunciados públicamente por Agustín y, hasta el momento, no se informó que hayan sido comprobados judicialmente.
El impacto que el homicidio provocó dentro de la familia fue otro de los puntos sobre los que habló.
“Nosotros todavía no pudimos hacer ni siquiera el duelo. Esto pasó hace un mes, ni siquiera lo pudimos llorar a mi papá como tiene que ser”, expresó.
Alviso pidió ser trasladada a San Nicolás
Las declaraciones se conocieron en una semana importante para la situación procesal de la acusada.
Este jueves se realizó una audiencia vinculada con la solicitud de Alviso para ser trasladada a la Unidad Penal N.° 3 de San Nicolás. La mujer se encontraría actualmente alojada en la Unidad Penitenciaria de Mercedes, después de haber pasado transitoriamente por dependencias policiales de Tapalqué y por la Comisaría Tercera.
La posibilidad de que sea trasladada a San Nicolás generó preocupación entre los familiares de Andino, en medio de los planteos que realizaron sobre la situación de los menores y los presuntos hostigamientos posteriores al crimen.
Paralelamente, la fiscal Belén Baños solicitó esta semana que se dicte la prisión preventiva de la mujer de 30 años.
Alviso permanece detenida desde el 16 de agosto y está acusada por homicidio agravado por el vínculo y amenazas coactivas.
La causa comenzó a tomar su actual dimensión cuando, a partir de la búsqueda de Andino, la Justicia ordenó registrar la vivienda que compartía la pareja en Barrio Irigoyen. Allí fue encontrado el cuerpo del hombre enterrado en el patio.
Desde entonces, la investigación busca reconstruir las circunstancias que rodearon su muerte y determinar las responsabilidades correspondientes.
A un mes del hallazgo, el expediente entra ahora en otra etapa. Mientras se define la situación procesal y el lugar donde continuará alojada Alviso, la familia planteó dos cuestiones que pretende que también sean esclarecidas: qué pueden aportar los audios que Andino habría enviado antes de morir y qué ocurrió con sus tres hijos menores durante los días que rodearon el crimen.



