Hay jugadores que se retiran del fútbol. Hay otros que, simplemente, nunca terminan de irse. Juan Cruz Varas pertenece a esa segunda categoría. A los 42 años, el goleador histórico de Regatas y de la Liga Nicoleña continúa entrando a la cancha con la misma convicción de siempre: competir, convertir y pelear por cosas importantes.
Y el último fin de semana volvió a demostrarlo de una manera extraordinaria. Siete goles frente a Deportivo Tricolor de Zárate, en la goleada 13-0 por el Torneo Regional Amateur, y otro tanto al día siguiente, en la victoria 4-2 de Regatas sobre Los Andes por el Clausura. Ocho gritos en dos partidos. Una actuación que lo puso en el centro de la escena del fútbol argentino y que, según los registros difundidos, lo convirtió en el tercer jugador en marcar siete goles en un partido oficial de AFA.
“Es una locura haber metido siete goles en un partido y, además, al otro día volver a jugar un rato y convertir otro gol. Es muy loco, más con la edad que tengo. Por ahí me sorprende a mí mismo”, reconoció Kukú en diálogo con GOLAZO.
El delantero cuenta que después del partido terminó dolorido, como tantas veces. Pero al día siguiente quería estar otra vez en la cancha. Esa necesidad de seguir jugando, de compartir el día a día con sus compañeros y de sentirse parte de un equipo es, quizás, la explicación más genuina de su vigencia.
“Termino un partido y me duele todo, pero así y todo quiero estar al otro día. Después salió eso del récord del fútbol argentino, que no tenía ni idea, y la verdad que son cosas muy lindas que me pasan con el fútbol y los goles”.
Una vida detrás de la camiseta
Varas lleva más de dos décadas en la Primera de La Ribera. Ha atravesado distintas épocas del fútbol nicoleño, vivido campeonatos, lesiones, regresos y momentos que quedaron grabados en la memoria de los hinchas. Pero el Regatas de hoy tiene algo especial para él.
“Esta temporada es especial porque se fue creciendo muchísimo en todos los aspectos y se está apostando a poder jugar en otra categoría, cosa que hace años no se podía ni imaginar”.
El sueño del Náutico es conocido: dar el salto al fútbol argentino y competir en una categoría superior. Kukú quiere ser parte de ese desafío. No desde la nostalgia de lo que fue, sino desde la exigencia de lo que todavía puede aportar.
“Lo tuvimos cerca algunas veces y este año lo vamos a volver a intentar. Es un desafío muy lindo en lo personal poder ser parte de ese sueño que tenemos todos de poner al fútbol de Regatas en otra categoría del fútbol argentino”.
El secreto es no rendirse
¿Hay una fórmula para mantenerse vigente a los 42 años? Varas no habla de secretos extraordinarios. Menciona cuidarse con la alimentación, intentar descansar bien y sostener una conducta responsable. Pero, sobre todo, habla de pasión.
“Hay que tener pasión, responsabilidad, ganas y nunca rendirse. Creer que se puede siempre”.
Su rutina es tan exigente como la de cualquiera que trabaja y juega al fútbol. Hay días en los que el cansancio aparece, en los que una siesta parece una opción más tentadora que un entrenamiento. Sin embargo, el goleador asegura que nunca falta.
“Hay veces que estoy cansado y estoy más para ir a dormir una siesta después del trabajo en vez de ir a entrenar, pero no lo pienso ni un segundo: derecho del trabajo al entrenamiento. No falto jamás a un entrenamiento y entreno a la par de todos mis compañeros, que tienen la mayoría la mitad de mi edad”.
Con los años, dice, el cambio más importante no fue físico, sino mental. La experiencia le dio una forma distinta de competir, pero no le quitó el hambre.
“Soy muy competitivo, no me conformo con algo a medias. Siempre quiero entregar todo lo que tengo”.
El sueño que falta
En una carrera llena de goles y momentos inolvidables, Juan Cruz Varas todavía tiene una cuenta pendiente. Y no es un campeonato más. Es el ascenso al Federal A.
“Eso sería una locura, la frutilla del postre”.
La frase resume la dimensión de ese deseo. El goleador ya tiene una historia enorme en Regatas, pero no siente que haya llegado el momento de cerrar el libro. Quiere seguir escribiendo capítulos. Quiere vivir ese ascenso junto a sus compañeros, con la camiseta que tantas veces defendió.
Cuando se le pide que elija un momento, un gol o un partido que represente todo lo que significa el fútbol para él, la respuesta no es sencilla. Son demasiadas las historias acumuladas.
Recuerda goles después de lesiones, regresos casi sin entrenar que terminaron en campeonatos, récords personales y clásicos que quedaron para siempre. Entre ellos, el gol a Belgrano arrancando desde atrás de mitad de cancha y la goleada histórica en la que marcó tres tantos.
“No sé si podría elegir un momento solo, porque por suerte me tocaron vivir muchos momentos importantes y cosas muy locas en todos estos años”.
Y agrega, con la tranquilidad de quien sabe que lo vivido no se borra:
“Todo eso me lo llevo guardado en mí para siempre”.
Una marca para la historia
Los siete goles frente a Deportivo Tricolor no fueron solamente una cifra extraordinaria para Kukú. También lo ubicaron, según los registros difundidos, entre los pocos futbolistas que lograron semejante marca en un partido oficial de AFA.
Los antecedentes mencionados son:
- Juan “Juanchi” Taverna: siete goles para Banfield en el triunfo 13-1 ante Puerto Comercial de Bahía Blanca, el 6 de octubre de 1974, por el Torneo Nacional.
- Roberto Cherro: siete tantos para Boca Juniors frente a Honor y Patria, en el campeonato de 1930.
Varas se suma así a una lista de nombres que forman parte de la historia grande del fútbol argentino.
Pero para él, más allá de los récords, lo importante sigue siendo lo mismo: jugar, competir y hacer goles.
A los 42, Kukú sigue corriendo detrás de la pelota. Sigue entrenando. Sigue disfrutando el vestuario. Sigue queriendo ganar.
Y, sobre todo, sigue creyendo que todavía puede conseguir algo grande con Regatas.



