Defensores se prepara para afrontar una serie trascendental. Este domingo, desde las 15:30, recibirá a Alvarado de Mar del Plata en el estadio Salomón Boeseldín de Villa Ramallo, por el partido de ida de los cuartos de final del Federal A.
Del otro lado estará Pablo Martel, entrenador santiagueño de 40 años, quien llega con una trayectoria marcada por cuatro ascensos y un vínculo familiar que no pasa desapercibido en el fútbol argentino: es cuñado de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA y hombre de fuerte peso en el Consejo Federal.
Martel consiguió ascensos con Independiente de Fernández, Güemes de Santiago y Sarmiento de La Banda. Con Güemes, además, logró dos saltos de categoría, del Regional al Federal A y posteriormente a la Primera Nacional. También dirigió a Juventud Antoniana de Salta y Chaco For Ever, entre otros equipos.
Su relación con Toviggino, dirigente que suele generar controversias en el ambiente del fútbol, forma parte del contexto que rodea a la visita de Alvarado. Martel ha expresado públicamente su respaldo a su cuñado y también ha destacado la figura del gobernador santiagueño Gerardo Zamora.
En lo estrictamente deportivo, Alvarado terminó primero en la Zona B, mientras que Defensores fue cuarto en la Zona A. Esa diferencia le otorga ventaja deportiva al conjunto marplatense, que avanzará en caso de igualdad en el resultado global de la serie. Tiene muy buen plantel.
El árbitro designado para el domingo es Leandro Sosa Abrile, de Pascanas, Córdoba. En una instancia donde cada detalle puede ser determinante, la actuación de la terna arbitral también será un aspecto a seguir de cerca.
Defensores buscará que el protagonismo esté dentro de la cancha, con un equipo que pueda competir en igualdad de condiciones y una serie que se defina por el rendimiento de los futbolistas. El Granate tiene la oportunidad de dar el primer paso en casa, ante un rival que llega con ventaja deportiva y un entrenador que suma experiencia y ascensos en su recorrido.
El domingo, desde las 15:30 la pelota comenzará a rodar en el Salomón Boeseldín. Y Defensores sabe que, para seguir avanzando, deberá jugar mucho más que un partido.



