
El passaglismo ya está delineando una jugada de alcance mucho mayor que las que protagonizó hasta ahora. Las versiones que circulan en ámbitos políticos ubican al clan Passaglia frente a un desafío ambicioso: disputar espacios centrales en la política argentina y bonaerense, con la intención de convertirse en una de las referencias de la denominada tercera vía.
El espacio buscará trascender las fronteras locales y posicionarse como una alternativa frente a las principales fuerzas que hoy polarizan la discusión política. El interrogante ya no pasaría solamente por cómo sostener el poder en el pago chico, sino por hasta dónde podrían llevar su proyecto. La realidad refleja que detrás de esa ambición se esconde una clara dificultad: los Passaglia agotaron sus posibilidades de encontrar un lugar cómodo dentro de las estructuras tradicionales, después de sucesivos cambios de alineamiento y movimientos que dejaron la impresión de una dirigencia más dispuesta a cambiar de camiseta que a sostener una identidad política definida. Esa conducta saltimbanqui, que en determinadas coyunturas pudo ofrecerles margen de maniobra, ya se convirtió en un obstáculo a la hora de construir alianzas confiables.
Sin puertas abiertas y con nulo margen para integrarse a proyectos ajenos, la única alternativa es “jugar solos”, levantar una bandera propia e intentar convertir el aislamiento y el rechazo en una virtud -el ensayo es el fracaso de Hechos, que solo pudo ganar en San Nicolás (ni siquiera en Ramallo), a pesar que fueron en alianza con el intendente de Pergamino y Rojas en las pasadas legislativas-. Está claro que esta tercera vía responde a una salida que al clan Passaglia le resta después de haberse quedado sin espacio donde aterrizar.
¿Uno para la Presidencia y otro para la Gobernación?
Los hermanos Manuel y Santiago Passaglia estarían evaluando la posibilidad de repartirse dos de las candidaturas más importantes del escenario electoral de 2027: la presidencia de la Nación y la gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
La distribución de esos papeles sería una de las principales incógnitas de una estrategia que, de concretarse, colocaría al espacio en una dimensión política diferente. Quién asumiría el desafío nacional y quién buscaría disputar el principal sillón de la Provincia sería una definición determinante para conocer el alcance real de la apuesta.
Por ahora, no existen precisiones oficiales que permitan dar por cerrado ese esquema. Sin embargo, la posibilidad de que el passaglismo explore una construcción electoral de semejante magnitud alimenta las especulaciones sobre el futuro de un espacio que necesita jugar con voz propia, segregado por las estructuras tradicionales.
La apuesta por una tercera vía exigiría, además, algo más que nombres propios. Implicaría construir alianzas, ampliar su presencia territorial y convencer a un electorado que, hasta el momento, no necesariamente identifica al clan nicoleño como una opción de alcance nacional.
Ismael, otra vez por San Nicolás
En medio de las fuertes versiones sobre el posible salto nacional y provincial, un dato aparece como parte del escenario que se estaría configurando: Ismael Passaglia volvería a tener como objetivo la Intendencia.
Su eventual candidatura permitiría al espacio mantener una referencia propia en el distrito donde construyó su principal capital político, mientras sus hijos -únicos socios politicos que le quedan- intentarán ampliar el horizonte electoral.
La estrategia tiene una lógica evidente: proyectar a sus hijos hacia otros niveles de gobierno sin descuidar el territorio que por ahora funciona como base de su poder.
El streaming, otra pieza de la estrategia
El passaglismo, por otro lado, estaría terminando de diseñar un canal de streaming propio. La iniciativa buscaría convertirse en una herramienta de comunicación oficial y, eventualmente, en una plataforma para amplificar sus posiciones, instalar temas en la agenda pública y acompañar una eventual campaña electoral.
Si esa iniciativa se concreta con semejante orientación, no sería un detalle menor. La comunicación digital ocupa un lugar relevante en la estrategia política del passaglismo –Santiago está mas en redes sociales que en el Municipio y Manuel es el diputado mas ausente de la Legislatura- y un canal propio permitiría al administrar sus mensajes, producir contenidos sin intermediarios y buscar audiencias más allá de los límites de San Nicolás.
La eventual plataforma pretedenrá funcionar, además, como una vidriera para presentar dirigentes, difundir propuestas y comenzar a instalar una identidad política de alcance provincial y nacional.
Una tercera vía que busca protagonismo
El desafío de fondo es convertir el poder territorial en una alternativa competitiva fuera de San Nicolás, objetivo frustrado de Hechos. La tercera vía que buscarían representar necesitaría diferenciarse tanto del oficialismo nacional como de las fuerzas opositoras tradicionales, con una propuesta capaz de superar el peso de las estructuras partidarias y encontrar respaldo en otros distritos.
Ese camino no está exento de dificultades. Una cosa es consolidar una gestión municipal y otra, muy diferente, construir una candidatura presidencial o disputar la Gobernación bonaerense. La expansión exigiría acuerdos, recursos, dirigentes y una estructura política que exceda ampliamente la experiencia local. Pero, indispensablemente, buscar despegarse -al menos en los medios donde conservan pautas millonarias- de la catarata de causas penales en las que aparecen por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.



