
Después de siete años de competencia conjunta, San Nicolás Rugby dejará de existir como proyecto compartido entre Regatas y Belgrano.
Las dos instituciones resolvieron poner fin a la fusión y, a partir de la próxima temporada, volverán a desarrollar sus actividades de manera independiente. La dirigencia del Rojo confirmó la ruptura, mientras que desde el Náutico prefirieron no realizar declaraciones, a la espera de la confirmación oficial prevista para el martes en la reunión de la Unión de Rugby de Rosario.

La decisión marca el cierre de una etapa que comenzó en 2019, cuando ambos clubes acordaron unir sus estructuras para conformar un equipo que representara a San Nicolás en las competencias del Litoral y con sus divisiones juveniles en la URR.
Durante estos años, San Nicolás Rugby atravesó distintas categorías y competencias, con temporadas de crecimiento y también momentos de reconstrucción. Jugadores de ambas instituciones compartieron planteles, entrenamientos y cuerpos técnicos, mientras el proyecto fue construyendo una identidad propia dentro del rugby regional.
En los últimos tiempos, la continuidad de la fusión comenzó a quedar condicionada por distintos requerimientos planteados por la Unión de Rugby de Rosario. Las exigencias vinculadas con la organización y el funcionamiento de las estructuras que participan de sus competencias fueron otro de los factores que las instituciones debieron considerar a la hora de definir el futuro del proyecto.
La ruptura se concreta después de la primera temporada de San Nicolás Rugby con su Plantel Superior en la Segunda División del Torneo del Litoral. Regatas, propietario de la plaza, conservará ese lugar para 2027 y reorganizará su estructura, mientras que Belgrano intentará reunir a sus jugadores más identificados con el club para poder competir en alguna categoría inferior.
Uno de los principales desafíos será resolver la distribución de los jugadores, entrenadores y recursos que actualmente forman parte de la estructura conjunta. Pero no será el único aspecto a considerar. También está en juego el acompañamiento institucional y económico que San Nicolás Rugby recibió durante estos siete años para sostener su participación en las distintas competencias.
En ese sentido, la separación podría tener consecuencias directas sobre el respaldo municipal. Se estima que el aporte del Municipio dejaría de estar disponible en las mismas condiciones, ya que el acompañamiento estaba destinado al proyecto conjunto y se canalizaba bajo la representación de San Nicolás como ciudad.
Así, después de siete temporadas, la camiseta de San Nicolás Rugby comienza a transitar sus últimos capítulos. Regatas y Belgrano volverán a ser dos clubes separados y deberán definir cómo será el nuevo escenario del rugby nicoleño a partir de 2027.




