
Hay preocupación en la ciudad de Victoria tras una seguidilla de ataques de palometas que ocurrieron este domingo en las costas de la ciudad, todos en zonas del río no habilitadas para el baño recreativo por las autoridades locales. El Hospital Fermín Salaberry confirmó que brindó atención de urgencia a siete pacientes con lesiones de consideración.
El caso más grave fue el de un bañista que perdió la parte superior de uno de sus dedos como consecuencia de la ferocidad de la mordida. El guardavidas local, Alejandro Martin, brindó auxilio a un total de 46 personas con heridas severas. «Todos graves, y gasté tres botiquines», detalló sobre la magnitud del ataque.
El Hospital informó que todas las víctimas ignoraron la señalización vigente que prohíbe el ingreso al agua en esos sectores. «Recordamos a la comunidad que existen carteles en las distintas playas donde está prohibido bañarse, los cuales tienen como objetivo cuidar la salud y prevenir accidentes», remarcaron en una publicación de Instagram.
Los especialistas del Acuario del Río Paraná explicaron que la combinación de las altas temperaturas y el bajo nivel del cauce favorecen la agresividad de estos peces, ya que activa su comportamiento predador debido a la escasez de alimento natural en su hábitat. De hecho, estos ataques suelen ocurrir en áreas de poca profundidad donde los animales tienen sus nidos.
El personal de seguridad de la zona propuso instalar una malla de protección de 2 metros de altura con cadenas. Esta medida técnica busca garantizar el uso seguro de la costa hasta el final de la temporada en el mes de abril y evitar que los turistas tengan contacto directo con las colonias de palometas más activas.
Fuente: Con información de El Ciudadano



