
Belgrano es su vida y por el Rojo todo lo empuja. No hay reloj ni rutina que lo frene cuando se trata de su amor letal. La historia de Amaro Cerino no aparece en las estadísticas ni en los resúmenes del diario del lunes, pero es engranaje fundamental para el desarrollo del deporte más popular del CB. Hijo del inolvidable goleador Jorge “el Potro” Cerino, Belgrano corre por sus venas desde pibe. Hoy, con apenas 15 años, pasa más de diez horas al día dentro de Pellegrini 476, entre anaranjadas, pecheras, mates y risas, siendo el utilero oficial del básquet belgranense. En el club encontró un lugar, un refugio y un sentido de pertenencia. En charla con GOLAZO, Amaro abrió el corazón y contó cómo es vivir para su institución, curtirse todos los días y soñar rojo y amarillo.
-¿Cómo nace tu amor por Belgrano?
-“Mi amor por el club nace desde mi papá y la hinchada. Ellos me enseñaron a querer y amar a Belgrano desde chico”.
-¿Qué deportes practicaste en el club?
-“En el club hice fútbol y básquet, pero me quedé con el básquet porque es el que más me gustaba y donde estaban mis amigos”.
-¿Cómo llega la propuesta para ser utilero y hace cuánto estás en ese rol?
-“La propuesta llegó por parte de “Santulli” (Santiago Meiriño) en agosto. Me preguntó si quería probar como utilero para el Pre Federal. Estuve a prueba la primera semana y desde ahí quedé fijo. Ya llevo unos cinco meses y me encanta”.
-¿Cuántas horas pasás dentro de Pellegrini 476?
-“Paso más de diez horas todos los días. Es donde me siento más feliz”.
-¿Qué significa convivir con el básquet belgranense?
-“Es lo mejor que hay. Los días de partido son una locura, dentro y fuera de la cancha. En las prácticas te reís mucho con el equipo. Es muy divertido y emocionante”.
-¿Qué rol cumplís específicamente?
-“Soy utilero de la Primera y también jugador de básquet en mi categoría. Son dos los roles que tengo que cumplir”.
-¿Cómo ves al grupo y cuáles son los objetivos para 2026?
-“El grupo es espectacular. El objetivo es poder pelear por el ascenso a la Liga Argentina”.
-Hablame de la “Liebre”.
-“Es una persona buena onda, clara con lo que quiere para el equipo. Siempre ayuda y para mí es uno de los mejores entrenadores que tuvimos por todo lo que hizo en el básquet”.
-¿Qué te motiva a estar con ellos todos los días?
-“El equipo es muy positivo conmigo. Me ayudan en el básquet y en la vida. Me motiva verlos disfrutar y soñar con algún día estar en su lugar. Aunque sea utilero, soy parte del equipo y eso me apasiona”.
-¿Cuál fue la mayor alegría que te dieron estos colores?
-“La final en el Prado en 2016 ante Regatas y algunos partidos finales del Federal pasado”.
-¿Cómo vienen los estudios?
-“Este año los hice de manera virtual y me fue medio mal, pero sigo intentando mejorar día a día”.
-¿Qué dice la familia del lugar que ocupás en el club?
-“Están muy contentos. Dicen que esto me va a ayudar a ser responsable y crecer como persona”.
-La mejor bandera y la mejor canción.
-“La mejor bandera es el telón que cubre toda la popular del “Fortunato Bonelli”. Y la canción: El día que me muera yo quiero mi cajón de rojo y amarillo como mi corazón”.
-¿Quién es el más jodón del plantel?
-“Jajaja, pueden ser algunos: Leo Singh, Dante Mazzoni o Lolo Giaccio”.
-¿Con qué sueña Amaro Cerino cuando se va a dormir?
-“Con algún día jugar en Primera y poder formar una familia”.



