Mientras en San Nicolás y Pergamino el mapa del delito rural se tiñe de rojo, en Ramallo decidieron que la mejor defensa es un buen ataque preventivo. El gobierno local desplegó una unidad de vigilancia tecnológica de última generación en el kilómetro 19 de la Ruta Provincial 51, un punto estratégico que conecta directamente con las zonas calientes donde el hampa viene golpeando fuerte.
Un ojo en la ruta y otro en las estadísticas
La movida no es al azar. El Observatorio de Seguridad Ciudadana de Ramallo funciona como el “cerebro” que detecta dónde se están cocinando los problemas. Al ver que los delincuentes cruzan fronteras municipales, Poletti ordenó saturar los ingresos al partido.

Este Centro de Monitoreo Móvil es un búnker sobre ruedas:
- Equipamiento: Cámaras domo con visión 360°, monitores de alta definición y cámaras fijas.
- Coordinación: Funciona como base para la GUR (Guardia Urbana), la patrulla preventiva y la Policía Comunal.
- Versatilidad: Hoy está en la ruta para cuidar a los productores, pero mañana puede estar en el corazón de un barrio “picante” o en un evento masivo.
“Zonas Calientes”: El abordaje en los barrios
Pero el blindaje no es solo para el campo. El dispositivo también desembarcó en el Barrio Santa Rosa (esquina Obligado y Santa Rosa), una zona que las estadísticas oficiales marcaron como “conflictiva”.
Según el subsecretario de Seguridad, Lautaro Correa, la decisión de “plantar” el monitoreo ahí responde a que muchos de los delitos del distrito se originan o terminan en ese sector. La idea es clara: si el delito se mueve, la vigilancia también.
Tranquilidad para el productor
El mensaje para el sector agropecuario, que viene mirando de reojo lo que pasa en los campos vecinos, es de alivio. Con este despliegue, Ramallo busca desalentar el “turismo delictivo” y mejorar los tiempos de respuesta. Si algo pasa en la ruta, las cámaras ya lo están grabando.



