
El récord absoluto ocurrió en la estación de Indio Hatuey, en la provincia de Matanzas, transformando el paisaje tropical en un escenario digno de la Antártida.
El fenómeno fue confirmado por el Instituto de Meteorología de la isla, que atribuyó este desplome del termómetro a una potente masa de aire polar estacionada sobre el Caribe. La combinación de cielos despejados y vientos débiles permitió que el frío se intensificara de manera acelerada, provocando la aparición de escarcha sobre los cultivos, una imagen que los lugareños jamás pensaron ver fuera de las películas.
“Es un frío insoportable, incluso dentro de las casas”, fue el testimonio que más se repitió entre los habitantes de Matanzas y La Habana. Sin calefacción ni ropa adecuada, la población tuvo que improvisar capas de abrigo para enfrentar una madrugada donde más de 30 estaciones meteorológicas reportaron valores inferiores a los 10 grados.
Este extraño caso de Cuba enciende las alarmas sobre los cambios drásticos en el clima global. Mientras en San Nicolás nos preguntamos cuándo llegarán los calores extremos, en pleno corazón del Caribe la gente tuvo que desempolvar mantas y abrigos pesados para sobrevivir a una madrugada histórica. Según lo que pudo averiguar Cosa Cierta, este récord de 0 grados no solo rompe las estadísticas, sino que nos obliga a repensar qué tan protegidos estamos ante estas consecuencias de la naturaleza que, de un día para otro, pueden convertir una playa tropical en una verdadera heladera.



