
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, fue entrevistada en el programa “La Primera Mañana” de Cosa Cierta (102.9) la licenciada Carolina Alba, fonoaudióloga, puericultora y consejera en lactancia. En una conversación profunda y clara, abordó los múltiples aspectos que rodean el acto de amamantar y resaltó el rol de toda la sociedad en su sostenimiento.
“Cada año, del 1 al 7 de agosto se celebra esta semana con la idea de que todos podamos pensar cómo estamos involucrados, cómo podemos promover y proteger la lactancia desde el lugar que ocupamos”, explicó. Sostuvo que, aunque históricamente se consideró una responsabilidad exclusiva de la madre, hoy se entiende como una tarea colectiva. “Los beneficios de la lactancia son para ese bebé, para esa mamá y su familia, pero también impactan en la sociedad entera”, afirmó.
Alba remarcó que la leche materna contribuye al desarrollo cognitivo y emocional del niño, y que implica una política de soberanía alimentaria, al tratarse de un alimento producido naturalmente, sin costo económico ni impacto ambiental. “Reduce gastos en salud pública y evita el uso de fórmulas, que muchas veces son soluciones evitables”, señaló.
Frente a los mitos que circulan sobre la calidad de la leche materna, fue contundente: “No existen leches de mala calidad. La leche humana se adapta siempre a las necesidades del bebé y lo protege inmunológicamente”. En ese sentido, aclaró que muchas veces los problemas de lactancia no se deben a la composición de la leche, sino a errores en la técnica, como la postura del bebé o el agarre al pecho. Subrayó que una correcta información permite a las mujeres distinguir entre una succión nutritiva y una no nutritiva, lo que incide directamente en la producción de leche.
Consultada sobre los cambios en los hábitos de amamantamiento, reconoció que la vida actual plantea otros desafíos: “La mayoría de las mujeres trabaja fuera del hogar, y eso afecta el sostenimiento de la lactancia. Pero es posible compatibilizar lactancia y trabajo: requiere organización, apoyo e información”.
En esa línea, destacó la necesidad de generar espacios de acompañamiento en los entornos laborales, como lactarios o lugares reservados para la extracción y conservación de leche materna. “Tener 15 minutos para sacarse leche evita molestias físicas y permite continuar amamantando. Todos podemos colaborar: una compañera que cubre ese rato también está sosteniendo la lactancia”, expresó.
Alba también brindó información práctica sobre el almacenamiento de leche extraída: puede conservarse de 3 a 4 horas a temperatura ambiente, de 3 a 4 días en heladera y hasta 6 meses en freezer.
Sobre el final, compartió una invitación abierta para el cierre de actividades de la semana: este jueves a las 10:00 en el hall del Hospital San Felipe (Av. Moreno), se realizará una jornada interactiva con distintas estaciones temáticas. Allí se abordarán temas como técnicas de amamantamiento, extracción y conservación de leche, beneficios inmunológicos y fisiología de la lactancia. Además, se presentará una práctica que ya se implementa en el hospital: la analgesia mediante amamantamiento durante la vacunación. “La leche materna tiene propiedades que calman el dolor, y además, el bebé se siente contenido en brazos de su mamá”, detalló.
Antes de despedirse, dejó un mensaje claro: “La información da poder. Elegir cómo alimentar a un hijo requiere estar acompañadas y tener acceso a saberes que muchas veces no circulan. Las mamás que amamantan saben del esfuerzo que implica, y por eso es tan importante no dejarlas solas”.



