
El pasado 3 de noviembre, un incendio en una vivienda ubicada en Aguiar 111 derivó en la clausura definitiva del lugar. El incidente, que dejó como saldo un hombre herido, estuvo precedido por un altercado entre dos “trapitos” que terminó con su detención en el sitio.
La titular del Juzgado Municipal de Convivencia y Faltas, Marianela La Fratta, tomó la medida luego de evaluar las condiciones de seguridad de la propiedad y recibir reiteradas quejas de los vecinos.
Tras el siniestro, inspectores del área de Obras Privadas realizaron un relevamiento técnico en la vivienda y constataron serios daños estructurales en la fachada y el interior. Además, identificaron riesgos adicionales por desprendimientos de mampostería que ponían en peligro tanto a los ocupantes como a los transeúntes.
La resolución incluyó el desalojo y la colocación de sellos en todos los accesos del inmueble. Según informó La Fratta, las denuncias vecinales apuntaban a ruidos y alteraciones constantes provenientes de la casa, lo que, sumado a los daños ocasionados por el incendio, motivó la clausura definitiva.



