Noticias

Colón, una calle que se autopercibe Avenida: ¿Solución técnica un un capricho político?

En una reciente intervención que ha resonado con fuerza en la comunidad, el arquitecto Daniel Morales nos acerca a la categoría conceptual: El urbanismo de cosmética.

banner-noticia
banner-noticia

Se trata de una forma de intervención urbana que prioriza la imagen estética por encima de las necesidades reales de los ciudadanos.

‎Según explica Morales, esta práctica se enfoca en “maquillar” la ciudad en lugar de transformarla de fondo. Mientras se invierte en pintura, luces LED o veredas diseñadas para ser “instagrameables”, los problemas estructurales de los barrios cómo falta de infraestructura en general, deficiencia de transporte público y déficit habitacional, que permanecen sin solución.

‎El caso de la Avenida Colón y la Costanera

Este análisis cobra especial relevancia al observar obras locales que parecen encajar perfectamente en esta descripción. Un ejemplo claro es la mal llamada “Avenida Colón“, una arteria que muchos vecinos señalan como “poco funcional” y que, a pesar de las intervenciones superficiales, mantiene sus calles rotas y en mal estado, dificultando el tránsito diario en lugar de facilitarlo.

‎De igual manera, la situación en la Costanera ha despertado críticas por un ciclo que parece no tener fin: Romper y arreglar constantemente los mismos sectores. Este tipo de obras superficiales son, para Morales, ejemplos de gastos en estética que no atienden la raíz de los problemas, como la inseguridad del entorno o la falta de una planificación integral.

‎El arquitecto destaca que la diferencia fundamental con un “urbanismo real” radica en la planificación a largo plazo con perspectiva social y sostenible. Un proyecto serio debe escuchar a la comunidad y priorizar la equidad, enfrentando los problemas con políticas integrales de hábitat, salud y movilidad, en lugar de simplemente tapar los baches con macetas o pintar murales en edificios que se caen a pedazos.

‎”Lo de calle Colón en principio me parece un ´urbanicidio´“, porqué se está tomando una calle que se mezcla con la categoría conceptual de avenida que nada tiene que ver una cosa con la otra porque la avenida ya implica: Más velocidad, ancho de calzada y más cosas que ahí no suceden, no se tuvo en cuenta tampoco el flujo vehicular, que la demanda que va a tener eso va a ser muy grande y sobre los grandes edificios que van a aparecer sobre todo en el último tramo de Colón y Garibaldi de más de 20 pisos. “Es solo un capricho de la grandilocuencia de pensar en “tenemos una avenida al rio”, cosa que no existe, es todo cosmética“, sentenció Morales.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×