En las últimas horas y bajo el lema de la hermandad y la ayuda mutua, la comunidad nicoleña volvió a demostrar su capacidad de respuesta ante las emergencias climáticas. El predio del Centro de Residentes Santiagueños de San Nicolás se transformó en un centro logístico y cultural donde la música no fue solo entretenimiento, sino el motor de una gran cruzada solidaria. Pese a las inclemencias del tiempo que obligaron a reajustar la grilla artística, el objetivo principal se cumplió: un trailer colmado de donaciones ya se prepara para llevar alivio a Santiago del Estero.

Música y compromiso frente a la adversidad
La organización del evento estuvo marcada por el trabajo conjunto entre el Centro de Residentes Santiagueños, la agrupación Madre Tierra y la Peña La Solidaria. El encuentro buscó canalizar la solidaridad de los vecinos a través de un festival que, aunque condicionado por el clima, mantuvo su espíritu intacto.
Artistas locales se sumaron con excelente predisposición, brindando su talento para alegrar una tarde donde el foco estuvo puesto en la recepción de ropa, alimentos y artículos de primera necesidad. Los organizadores destacaron la labor de los técnicos y músicos que, adaptándose a las condiciones meteorológicas, permitieron que la jornada fuera “inolvidable” y con un sonido impecable.

El camino de la ayuda: de San Nicolás al Norte
Las imágenes de la jornada reflejan la magnitud de la respuesta ciudadana: un trailer cargado de bolsas y bultos, transportado por voluntarios, simboliza el esfuerzo de quienes se acercaron a colaborar. En el lugar, el clima de camaradería se hizo presente con la presencia de la bandera Wiphala, reafirmando los lazos culturales y el respeto por las raíces originarias que promueve la agrupación Madre Tierra.
“Estos proyectos nos conmueven y nos traspasan el alma”, expresaron desde la organización, asegurando que esta cruzada es solo el inicio de un camino de colaboración permanente. La bendición de poder ayudar y la alegría de los asistentes marcaron el cierre de una jornada donde quedó claro que, ante la necesidad del otro, no hay vuelta atrás en el compromiso asumido.



