
El balance anual de la Subsecretaría de Asuntos Portuarios bonaerense reveló que el puerto de nuestra ciudad atraviesa un proceso de expansión sostenida. Durante el cierre del 2025, la terminal local alcanzó un volumen de carga de 2.985.600 toneladas, lo que marca una suba importante en comparación con el ciclo anterior.
Uno de los puntos más llamativos del informe es el salto en la frecuencia de embarcaciones. Con 521 buques operados, la actividad marítima registró una mejora del 42,3%, demostrando un ritmo de trabajo mucho más dinámico en los muelles nicoleños. Esta mayor circulación de barcos refleja la importancia estratégica que ganó la zona para el ingreso de materiales.
A diferencia de lo que ocurre en otros puertos de la provincia que se enfocan en vender al exterior, San Nicolás se destaca por su perfil importador. Siete de cada diez operaciones corresponden al ingreso de insumos, un factor que vuelve al puerto una pieza indispensable para que las fábricas de la región puedan mantener su ritmo de producción. De esta manera, el puerto local se aleja del esquema exportador tradicional para fortalecerse como el principal nodo logístico de la industria.



