
La mañana del miércoles comenzó con preocupación en el barrio 9 de Julio, cuando vecinos detectaron una fuga en una vivienda ubicada en Del Pozo al 900. Tras un llamado al 911, personal policial se acercó al lugar y constató que desconocidos habían forzado la protección del medidor.
La propietaria, una joven de 20 años, explicó que fueron los propios vecinos quienes dieron aviso. Al revisar el frente de la propiedad, advirtió que habían dañado la puerta metálica que cubre la instalación y sustraído una unión de caño de bronce.
El faltante provocó la fuga que obligó a la intervención de Litoral Gas, cuyo personal trabajó para reparar la conexión y evitar riesgos mayores.
El hecho fue denunciado como robo, y la Policía analiza cámaras municipales para intentar establecer quién o quiénes sustrajeron la pieza metálica.
El episodio vuelve a poner en agenda el robo de metales, un delito que genera no solo daños materiales, sino también situaciones de riesgo para los vecinos.
Fuente: con imagen ilustrativa



