
Petroni dialogó mano a mano con COSA CIERTA y sostuvo que su postura no responde a una cuestión ideológica, sino a evidencia científica internacional. “Estoy a favor de la eficiencia administrativa, pero totalmente en contra de concesionar la gestión de nuestros hospitales públicos a manos privadas. No es una postura caprichosa; es una conclusión basada en la evidencia científica más sólida y reciente”, afirmó.
El concejal hizo referencia a un meta-análisis publicado en la revista The Lancet Public Health, elaborado por la Universidad de Oxford, que analizó procesos de privatización hospitalaria en países como Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Según explicó, los resultados muestran que este modelo no mejora la atención sanitaria.

“Para que el hospital sea rentable para una empresa, se suele recortar en personal y en la calidad de los insumos”, señaló. Además, advirtió que esos recortes impactan directamente en la salud de los pacientes: “Los datos demuestran que el ahorro de costos de las concesionarias se traduce en un aumento de las infecciones intrahospitalarias y de la mortalidad evitable”.
Petroni también cuestionó que el modelo privado genere desigualdades en el acceso. “El vecino es visto como un costo. Se busca al paciente con obra social y se posterga al que no tiene nada, rompiendo la equidad del sistema”, expresó.
Desde su doble rol, marcó una diferencia clara entre salud y negocios. “Como médico, mi obligación es salvar vidas, no cuidar el balance comercial de una empresa. Como concejal, mi deber es que los impuestos de los nicoleños se usen para salud real y no para financiar rentabilidad privada”, afirmó.
En ese sentido, defendió que el Hospital de Zona Sur y los centros de salud locales continúen bajo gestión estatal. “Deben ser gestionados por el Estado de forma profesional y transparente, pero jamás tercerizados”, remarcó.
Finalmente, subrayó el peso de la fuente científica citada. “En el mundo de la medicina, The Lancet es la máxima autoridad. Ignorar un meta-análisis de la Universidad de Oxford publicado allí es, lisa y llanamente, ignorar la ciencia médica actual”, concluyó.



