Historias

Descubrió los esports, dejó todo por la maternidad y volvió para ser campeona en los Juegos Suramericanos: “Hice un gran esfuerzo”

Daniela Arias se convirtió en un ejemplo de superación al conseguir la medalla de oro en una disciplina que debutó en este tipo de competencias. “Era la oportunidad que esperé toda mi vida”, afirmó en diálogo con TN.

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En los últimos años, la profesionalización de los esports avanzó: lo que antes era visto como un hobby, pasó a ser un compromiso y, en algunos casos, un trabajo. En los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 se dio el debut de esta disciplina y Daniela Arias hizo historia al ganar la primera medalla dorada de la historia de la Argentina.

La nacida en José C. Paz se impuso en EA FC individual femenino y dio un golpe sobre la mesa en toda la escena olímpica por su historia de superación y resiliencia.

Tras su consagración, Dani Arias contó cómo es ser mujer en un ambiente dominado por varones y su faceta como madre. Además, alentó a las nuevas generaciones a seguir rompiendo estereotipos.

Dani Arias, una pionera de oro en los esports

El camino de Dani Arias en los esports comenzó hace casi una década. Después de muchos sacrificios, le llegó su merecido reconocimiento, que se ganó a base de capacidad y resiliencia.

Yo comencé en PES 18; me salió la oportunidad de jugar un equipo de esports, pero era FIFA, que es otro juego; o sea, tuve que aprender a jugar de vuelta. Y dije: ‘con probar no perdemos nada’. Fui a torneos presenciales, me fue bien y jugué ligas brasileñas con otras chicas”, contó en diálogo con TN desde el L2 Arena de Rosario.

Este año, tuvo la convocatoria para representar a la Argentina en los Suramericanos y no dudó. “Era la oportunidad que esperé toda mi vida, así que dije: ‘vamos a meterle’. Venía con la idea de llevarme algo, pero no pensé que iba a ser tanto”.

En este torneo, Dani tuvo que superar muchos obstáculos. “Vine con el tema de que primero era en esports, que es algo nuevo. Teníamos que venir a pisar fuerte para que nos vieran. Además, participé en EA FC, que muchos piensan que es ‘de nenes’. Traté de ir partido a partido”, aseguró.

Sin embargo, pudo superar cada obstáculo en base a una mentalidad ganadora arrolladora: “La mentalidad, creo que es todo, en todo deporte y en todo atleta. En nuestro caso, es mucha mecánica, porque tenés que saber jugar, pero un 60-70% es la cabeza. En mi caso, juego yo sola, me autoboicoteo mucho; si erro un pase, si erro un gol, ya empiezo con lo de ‘soy malísima’. Así me hago la cabeza y las cosas empiezan a costar un poco más”.

A lo largo de la competencia, Dani no dejó dudas y ganó de principio a fin. Quedó primera de su grupo, en semifinales se impuso en la serie sin atenuantes y llegó a la final donde cayó por primera vez, pero pudo remontar para cerrar de la mejor manera y quedarse con el oro.

“El partido más difícil fue con la chica de Perú, en la final. Para mí, ella jugó muchísimo”, aseguró. Además, Dani dio una muestra de deportivismo: “Quiero resaltar eso porque jugó con toda la hinchada atrás y casi me lo gana; yo no sé si podría, porque fue muy difícil. Mentalmente ella estuvo de 10″.

Y agregó: “Estoy muy orgullosa por nosotras, de que haya nivel y que se vea es buenísimo, porque no somos muchas. Estoy muy contenta”.

Hacerse fuerte en un ambiente con mayoría de varones

Daniela Arias es una de las pioneras en el mundo de los esports en la Argentina. Como mujer, dentro de un mundo que tiene mayoría de varones, tuvo que soportar una carga extra para poder resaltar y rendir.

Con el tema del estereotipo, yo tuve lo bueno y lo malo. Quiero resaltar que hay mucho bueno: se vio a los chicos esperando allá arriba y festejando conmigo como si hubieran ganado ellos; ganamos todos. Siempre caí en buenos grupos; obviamente, la gran mayoría de mis amigos son hombres por el ámbito en el que compito. Pero también tuve momentos donde te escriben, te mandan mensajes, básicamente te invitan a pelear todo el tiempo”, aseguró.

Y agregó: “En la rama femenina lo que tiene es que tenés que demostrar. Tenés que demostrar que jugás bien y no está bueno, porque una hace lo que le gusta. Yo no tengo por qué demostrarte a vos lo que yo hago. Entonces, fue hacerme la idea de que ‘o te hacés fuerte o lo dejás’. Está mal, pero creo que es en todos lados así. En todos los ambientes siempre hay cosas con las que vas a chocar y, si te gusta, tenes que seguir”.

Más allá de esta situación, Dani hizo historia para el país: es la primera ganadora de una medalla de oro en esports de la Argentina.

Fue madre, se retiró y volvió a competir

En medio de su carrera como atleta de deportes electrónicos, Dani Arias fue madre, un cambio de vida total que la condicionó en su profesión al punto de que tuvo que parar de competir.

“La verdad es que, al ser madre, la cabeza te cambia. Creo que las mujeres que me vean, me van a entender. Dejas de ser vos, sos madre. Hasta que puedas volver a tu vida. Entonces es dejar todo de lado; estoy feliz, amo a mi bebé, es lo mejor que me pasó en la vida, pero tuve que dejar a la Dani que competía mucho tiempo y realmente pensé que no iba a volver”, contó con la medalla de oro colgada y una gran sonrisa de orgullo.

La decisión de volver a la competencia y de representar al país en los Suramericanos fue compartida con su pareja, que la impulsó a perseguir su sueño y se sumó a los esfuerzos.

Cuando salió la oportunidad, mi pareja me dijo: ‘Andá, es lo que esperaste toda tu vida, es lo que esperaste toda tu carrera, vamos a estar bien, vos entrená’. Él llegaba de trabajar y yo entrenaba; él se quedaba con Enzo. A la noche trasladamos todo al living porque él duerme con nosotros y yo a la noche entrenaba y él dormía con el bebé. Entonces fue buscarle la vuelta con mi familia y con mi pareja”, afirmó.

Nacida en José C. Paz, Arias tuvo que alejarse de su pequeño hijo para competir en Rosario y dividió su corazón: “Quieras o no, mi corazón está allá y poder mentalizarme de que todo el esfuerzo que hizo mi familia, todo el esfuerzo que hizo mi pareja, yo hice un esfuerzo enorme para estar acá y que me vaya bien. Podría haberme llevado una plata, podría haberme llevado un bronce; ya lo que llevara era merecido y un cariño a todo lo que vengo haciendo”.

Sin embargo, aseguró que todo el esfuerzo valió la pena al subir al podio: “Ganar la dorada en mi país, escuchar el himno creo que es una sensación inexplicable. Estás parada delante del mundo y el mundo te está festejando porque sos argentina y porque una argentina más ganó. Entonces, creo que es el sueño de cualquier persona poder representar al país, más para nosotros que somos tan apasionados de todo.

Y agregó: “Está ese plus de ser argentino, de que somos apasionados en todo, queremos ganar todo. Hoy en día, la profesionalización del deporte creció muchísimo”.

“Los esports son deporte”

En medio del crecimiento de los deportes electrónicos, se puso en tela de juicio y se armó un gran debate alrededor de su categorización como deporte o no.

Si bien hay argumentos en contra, Dani Arias fue contundente: “Es un deporte porque uno entrena, se mentaliza, estás horas sentado, psicológicamente también. Si vamos al caso, el ajedrez también es lo mismo y es un deporte”.

“Creo que está muy marcado como un hobby y como algo que hacemos en casa y que estás perdiendo tiempo, pero no es así”, complementó.

Al mismo tiempo, remarcó el prejuicio que se vive: “Obviamente, uno lo hace por divertirse, pero si vos ves que sos bueno, te gusta y podes hacerlo, ¿por qué no? Entonces estaría bueno que se dejara de ver tanto como que no estás haciendo nada, porque una entrena, le dedicas horas, estás siempre con la cabeza ahí. Nos mentalizamos y entrenamos para estar acá; no es que vengo, me siento y ya está“.

Cómo se entrenan los esports

En el caso del EA FC, los jugadores y jugadoras cuentan con un coach que se encarga de la parte mental para contener y aportar soluciones. “En mi caso, me ayuda mucho en la cabeza, a no caerme, que yo creo que eso es lo más importante. Es como un DT”, contó Dani.

“El que está afuera ve lo que por ahí el resto no está viendo, más que nada cuando no estás en foco; ‘poné pausa, respirá, calmate’”, agregó.

Más allá de la profesionalización y el aumento de la exigencia, hoy son muy pocos los que pueden vivir de los esports. Tal como pasa en la gran mayoría de las disciplinas: se entrena como profesional, pero se paga como amateur.

“Hoy soy madre. Así que no estoy en ningún equipo, ni nada. Fue todo a corazón, pulmón, pero valió la pena. Así que vamos a ver qué pasa más adelante, si esto me abre puertas, si fue el de ‘Last Dance’…”, contó sobre sus planes a futuro.

Abriendo puertas a quienes vienen atrás

Tras esta consagración, se abrió un panorama inédito para los atletas argentinos y Dani contó sus sensaciones: “Me siento realizada porque competí muchos años y siento que si ya lo dejo acá, ya estoy. Pero también me dan ganas de seguir porque es lo que me apasiona. No sé si por el lado de competidora o de coach”.

Al mismo tiempo, resaltó la importancia que tiene a nivel personal: “Esto es un mimo a todo lo que vengo haciendo, a todo lo que hice y también estoy feliz porque dejé mi huella en los esports”.

También dejó un mensaje para aquellos que buscan construir un camino en los esports: “A todos los chicos que vienen atrás, vean que se puede y que si te esforzás, te mentalizás, entrenás y lo tomás profesionalmente, se puede hacer, que no está lejos. Yo hace 10 años que compito y cuando yo arranqué, eso era lejos. Hoy está mucho más cerca”.

Una final infartante para ser campeona

Al mejor estilo argentino, si no se sufre, no vale. Dani Arias vivió una final con una definición infartante. “La viví como se podía, ja, traté de mantener mi cabeza todo el tiempo centrada. Hubo un momento en que iba perdiendo en el tiempo extra, así que traté de mentalizarme en empatarlo. Recién ahora estoy cayendo del todo”, aseguró ahora con una sonrisa.

El partido se definió al minuto 119 del tiempo extra, donde Dani concretó una buena jugada, analizó el contexto y definió de gran manera para no dejar dudas y cerrar la serie.

“Ella sacó al arquero en muchas jugadas y me complicó muchísimo, entonces yo tenía que patear y acertarle al arco. Pero cuando metí el gol y vi el tiempo, ya me temblaban las manos. Cuando vi que terminó, dije ‘ya está’”, concluyó, en un homenaje a Lionel Messi luego de la final de Qatar 2022.

Fuente: Con informacion de TN

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