
El Juzgado de Garantías N° 2 resolvió dictar la prisión preventiva de Mónica Beatriz Santo, acusada de cometer múltiples delitos bajo la modalidad conocida como “viuda negra”. La decisión se conoció en las últimas horas, luego de una audiencia realizada a fines de diciembre, y establece que la mujer continúe detenida mientras avanza el proceso judicial.
La medida fue adoptada por el juez Ricardo Prati, quien hizo lugar al pedido formulado por la UFI N° 1, a cargo de la fiscal Verónica Marcantonio. En ese marco, se dispuso que la imputada permanezca privada de la libertad y sea trasladada a una unidad penal una vez que se informe cupo disponible.
Santo fue detenida el 3 de diciembre durante un allanamiento realizado en su domicilio del barrio Belgrano. En ese procedimiento se secuestraron prescripciones médicas y pastillas que, según la investigación, habrían sido utilizadas para drogar a las víctimas. Las últimas denuncias que motivaron el pedido de encarcelamiento corresponden a cuatro robos y una defraudación informática, con víctimas de Rosario, Ramallo y esta ciudad.
Ese mismo día se llevó a cabo la audiencia indagatoria, en la que la acusada se negó a declarar. Fue formalmente imputada por robo en cuatro hechos y por defraudación mediante el uso ilícito de tarjetas de débito y crédito, delitos que habrían sido cometidos durante noviembre de 2025. En algunos de esos episodios, las personas damnificadas debieron recibir atención médica tras perder la conciencia.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, la mujer contactaba a hombres a través de la aplicación Tinder, concertaba encuentros y lograba que ingirieran una sustancia que les provocaba un estado de inconsciencia. Con la situación dominada, sustraía dinero, objetos de valor y teléfonos celulares, además de realizar consumos y transferencias con tarjetas bancarias pertenecientes a las víctimas.
Entre los hechos más recientes figuran las denuncias de dos hombres oriundos de Rosario. En uno de los casos, un taxista de 52 años relató haber perdido el conocimiento tras un encuentro pactado por redes sociales y haber recuperado la conciencia luego de protagonizar un siniestro vial, sin recordar cómo llegó hasta allí. En otro episodio, un hombre de 73 años denunció haber sido dopado y robado tras una cita, lo que derivó en una internación y el faltante de dinero y pertenencias.
También se investiga un hecho ocurrido a fines de octubre, cuando una comerciante denunció que la imputada se ganó su confianza, la habría drogado durante una salida y luego intentó trasladarla hasta su vivienda. La maniobra se habría visto frustrada por la presencia de familiares de la víctima, aunque se habría concretado el robo de joyas.
Antecedentes
La causa actual se suma a una investigación previa iniciada en 2024, en la que Santo había sido acusada por al menos cinco hechos cometidos bajo el mismo modus operandi. En esos episodios, las víctimas también habrían sido drogadas para facilitar el robo de dinero, tarjetas y objetos de valor, además de la realización de consumos y transferencias bancarias.
Como resultado de aquel proceso, la mujer recibió una condena a dos años de prisión en suspenso. Para la fiscalía, la reiteración de denuncias, la cercanía temporal de los hechos y la similitud en la forma de actuar fueron determinantes para solicitar, en esta oportunidad, que afronte el proceso detenida.



