
Las altas temperaturas del verano incrementan el consumo de agua y energía eléctrica en los hogares. El uso intensivo de aires acondicionados, ventiladores, piletas, riego y duchas más frecuentes genera una fuerte presión sobre los servicios esenciales, lo que en muchos casos deriva en cortes o baja tensión que afectan a viviendas, comercios e instituciones.
En la ciudad, esta situación se repite cada año durante los meses de calor extremo. Desde las prestatarias y distintos organismos se insiste en la necesidad de adoptar hábitos de consumo responsable que permitan sostener el servicio y garantizar el acceso equitativo.
En el caso del suministro eléctrico, la demanda se incrementa notablemente en los horarios pico, especialmente durante la siesta y las primeras horas de la noche, cuando se utilizan de manera simultánea múltiples electrodomésticos. La empresa EDEN ha señalado en diversas oportunidades que el uso intensivo y prolongado de equipos de climatización durante olas de calor pone al límite la capacidad del sistema.
Desde la compañía aconsejan un uso eficiente de la energía para evitar sobrecargas y recordaron que regular los aires acondicionados a temperaturas moderadas no solo reduce el consumo, sino que también contribuye a la estabilidad del servicio.
También informan que, ante interrupciones del suministro o situaciones de riesgo eléctrico, los usuarios pueden comunicarse a través de los canales oficiales de atención. Reclamos técnicos y emergencias: 0800-999-3336 (24 h). Consultas y reclamos comerciales: 0810-999-3336 (lunes a viernes de 8 a 18 h y sábados de 9 a 13 h).
Además, recomiendan no manipular cables caídos, evitar conexiones irregulares y realizar reclamos únicamente por vías habilitadas, ya que estas acciones permiten una respuesta más rápida y segura ante emergencias.
En cuanto al agua, el aumento del consumo está vinculado principalmente al riego excesivo, el lavado de veredas con manguera y el llenado de piletas, prácticas que generan una caída de presión en la red y afectan el abastecimiento, especialmente en los horarios de mayor demanda.
Recomendaciones para un consumo responsable
Especialistas y prestadores coinciden en que pequeños cambios en los hábitos cotidianos pueden marcar una diferencia. Para el cuidado del agua se recomienda:
• Regar temprano o al atardecer
• Evitar el lavado de veredas y vehículos con manguera
• Reutilizar agua cuando sea posible
• Controlar pérdidas
• Optar por duchas breves
En el uso de la energía eléctrica, EDEN sugiere:
• Regular el aire acondicionado entre 24 y 26 °C
• Priorizar ventiladores
• Apagar artefactos que no se utilizan
• Desenchufar equipos en desuso
• Evitar el uso de electrodomésticos de alto consumo en horarios pico
El cuidado del agua y la energía no es solo una cuestión técnica o económica, sino un compromiso comunitario. Adoptar prácticas responsables permite evitar cortes, reducir costos y garantizar que estos recursos esenciales lleguen a todos.



